Los trastornos menstruales y las hemorragias uterinas anormales, son motivo muy frecuente de consulta al ginecólogo. Dichos trastornos, por sí solos, no deben considerarse como enfermedades, sino únicamente como síntomas de un proceso patológico que debe identificarse.
| La manera como se clasifican los trastornos funcionales de la menstruación no tiene sólo interés teórico y nosológico sino que contribuye a la identificación del problema con mayor precisión orientando el tipo de estudios complementarios necesarios y las pautas para el tratamiento. |
TRASTORNOS MENSTRUALES
No existe una clasificación perfecta, y la usada a menudo es
la de Fluhmann, modificada por el Dr. Alvarez Bravo:
Alteraciones en la frecuencia
a. Amenorrea: ausencia de 2 o más ciclos menstruales consecutivos.
b. Proiomenorrea: ciclos de menos de 25 días o adelanto de más
de 5 días en la aparición del sangrado menstrual.
c. Opsomenorrea: ciclos de más de 35 días o retraso de más
de 5 días en el inicio de la menstruación.
Alteraciones en la duración
a. Polimenorrea: sangrado menstrual de más de 8 días
de duración.
b. Oligomenorrea: sangrado menstrual menor de 3 días de duración.
Alteraciones en la cantidad
a. Hipermenorrea: aumento considerable en la cantidad del sangrado
menstrual habitual.
b. Hipomenorrea: disminución marcada en la cantidad habitual del
sangrado menstrual.
Alteraciones en el ritmo de eliminación
a. Reglas que se inician intensas se presentan en las lesiones que
sangran por sí mismas y que habitualmente se originan en la cavidad
uterina.
b. Nictomenorrea: la menstruación con predominio nocturno, se ha
considerado como síntoma de cáncer endometrial. Se presenta
a veces en pacientes vagotónicas.
c. Reglas interrumpidas por períodos de uno o varios días.
El tipo más frecuente consiste en una menstruación que después
de 3 a 5 días cesa durante 24 a 72 horas para reaparecer después,
generalmente escasa, durante uno o dos días más. Obedece
habitualmente a una causa endocrina pero también puede ser consecuencia
de una lesión inflamatoria.
HEMORRAGIAS UTERINAS ANORMALES (METRORRAGIAS)
Hemorragia uterina periódica
a. Menstruación anovulatoria: se trata de mujeres con pérdidas
rojas cuya periodicidad, duración y ritmo de eliminación
es en todo semejante a la menstruación normal y en las que, sin
embargo, la cuidadosa exploración de los ovarios o el estudio histológico
del endometrio han demostrado la ausencia de ovulación y por lo
tanto, de ciclo menstrual.
Estos casos deben ser considerados como un tipo de insuficiencia ovárica
(fundamentalmente generativa) probablemente secundaria a hipofunción
del lóbulo anterior de la hipófisis, que es el determinante
de la ovulación. El endometrio de estas enfermas semeja el aspecto
de la hiperplasia glandular quística del endometrio.
b. Metropatía hemorrágica (Schroeder): es una entidad endocrina
precisa, caracterizada por hemorragias uterinas de una mucosa endometrial
hiperplásica, en ausencia de ovulación y de cuerpo lúteo.
Actualmente se llama "hiperplasia glandular quística del endometrio".
El diagnóstico se hace por medio de la biopsia de endometrio.
c. Hemorragia periódica intercalar: se caracteriza por pérdidas
rojas que aparecen en la vecindad de la época de la ovulación
(sangrado intermenstrual). Su causa es desconocida, se relaciona con la
ovulación (homólogo en el ciclo estral de animales inferiores,
como el macaco).
Hemorragias uterinas arrítmicas.
Son cinco tipos de hemorragias extemporáneas:
a. Las metrorragias que continúan a la menstruación: se caracterizan
por una hemorragia prolongada que se inicia en la fecha en que se esperaba
la menstruación; pueden durar de una semana hasta dos o tres meses.
b. Hemorragia intercalar no periódica, que aparece entre algunas
menstruaciones; está en relación con la lesión de
un folículo maduro o del cuerpo lúteo, como ocurre en la
torsión, la ruptura de un folículo provocado por un examen
pélvico, caídas o golpes abdominales y en el curso de una
inflamación pélvica (pioovario).
c. La hemorragia premenstrual: pequeño sangrado que precede a la
regla. Invariablemente corresponde a hiperemia pélvica premenstrual
originada por erosiones, pólipos o inflamaciones del cuello uterino.
d. Hemorragia después de un período de amenorrea: como son:
1. Complicaciones del embarazo.
2. Complicaciones del puerperio.
3. Metropatía hemorrágica.
4. Traumatismo, tumores malignos o infecciones en una mujer previamente
castrada.
e. Hemorragia irregular atípica, no rítmica, en la que no se reconoce ninguna liga con el proceso cíclico menstrual, y se manifiesta como hemorragias aisladas de calendario caprichoso. Aparecen después de la menopausia.