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PAC. libro 1, Parte A
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Aterosclerosis
Es una enfermedad de
evolución crónica, caracterizada por la formación
de placas de tejido fibroso y elementos lipoídicos con el concurso
de la adherencia plaquetaria en el endotelio de las arterias. La placa
aterosclerosa va obstruyendo paulati namente los vasos hasta producir
insuficiencia del riego sanguíneo en el territorio tributario de
dichas arterias. Esta obstrucción puede ser parcial o completa.
Se cree que la aterosclerosis comienza cuando la capa íntima de
las arterias es dañada, ocasionando pérdidas de las células
de la superficie endotelial y exponiendo las células del músculo
liso subyacente a los lípidos séricos y a las plaquetas,
permitiendo el depósito de lípidos, la proliferación
celular del músculo liso y la formación de estrías
grasas. Esta proliferación celular, proceso clave en la aterogénesis,
es estimulada por las lipoproteínas de baja densidad (LDL) y los
factores de crecimiento derivados de las plaquetas.
La disminución del flujo sanguíneo regional y del suministro
de oxígeno (isquemia) se debe a la obstrucción que produce
la placa de ateroma, a la trombosis intravascular y a la vasoconstricción
arterial que probablemente ocurren en los sitios de la lesión endotelial,
la superficie de las capas fibrosas o en el centro necrótico expuesto
de las placas ulceradas. Otro factor de disminución del flujo sanguíneo
regional puede ser la aparición de hemorragias en las placas o
por embolia de una porción de la placa ateromatosa. Se acepta que
la lesión inicial de la aterosclerosis es la estría grasa
macroscópicamente identificada como una mancha o raya amarilla
en la íntima de las arterias formadas por células espumosas
y que protruyen en la luz del vaso. Estas aparecen en la mayoría
de las personas jóvenes de todos los grupos raciales y geográficos,
son benignas y no producen síntomas. La estría grasa puede
progresar al siguiente estadio denominado placa fibrosa que consiste en
una elevación de la capa íntima que contiene un núcleo
central amorfo y amarillento llamado ateroma. Mientras que los macrófagos
son el principal constituyente de la estría grasa, las placas fibrosas
están formadas fundamentalmente por células musculares lisas.
Durante la aterogénesis los ésteres de colesterol que penetran
en la pared arterial son fagocitados por macrófagos formándose
las llamadas células espumosas.
Actualmente la hipótesis más aceptada es que la aterogénesis
se desarrolla tras la lesión de las células endoteliales
de la íntima por agentes químicos (hipercolesterolemia crónica,
homocistinemia, etc.), por lesión mecánica (hipertensión
arterial) y/o lesión inmunológica (como ocurre después
de tras plante cardíaco o renal).
Lipidos y lipoproteinas en la aterosclerosis
La asociación de hipercolesterolemia y aterogénesis
está ampliamente comprobada en las hiperlipoproteinemias con elevación
de LDL se produce lesión en el endotelio sobre todo en aquellas
zonas sometidas a flujos turbulentos. La superficie endotelial lesiona
da permite el paso del colesterol que es atraído por receptores
específicos para la LDL en las células musculares lisas,
especialmente en aquellas que migran hacia la íntima.
Por otro lado, se ha observado en estudios epidemiológicos que
las altas concentraciones de HDL en el plasma disminuyen la incidencia
y progresión de la aterosclerosis. Las moléculas de HDL
atraviesan fácilmente la pared arterial y pueden transportar colesterol
fuera de las células musculares lisas.
Papel de las plaquetas en la aterogenesis
Las plaquetas se adhieren a la lesión endotelial y liberan tromboxano
A 2 (TXA2), el cual es proagregante y vasoconstrictor; simultáneamente,
las plaquetas liberan endoperóxidos que potencian la síntesis
en la pared arterial de prostaciclina la cual tiene acción antiagregante
y vasodilatadora. El des equilibrio entre factores pro y antiagregantes
plaquetarios es un factor importante en el desarrollo de la aterogénesis.
| En las hiperlipoproteinemias con elevación
de LDL se produce lesión en el endotelio vascular, sobre todo
en zonas sometidas a flujos turbulentos. |
| El desequilibrio entre factores pro y
antiagregantes plaquetarios es un factor importante en la aterogénesis.
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Factores de riesgo de aterosclerosis
· Herencia: Aún cuando no son conocidos con precisión
los factores genéticos espe cíficos para la herencia de aterosclerosis
y específica mente de cardiopatía isquémica, es un
hecho conocido que estas patolo gías aparecen con mayor frecuencia
en pacien tes con antecedentes familiares de la enfermedad (hermanos, padres,
tíos, abuelos), por lo que se ha invocado el factor hereditario en
la apari ción de aterosclerosis y cardiopatía isquémica.
· Sexo: La angina de pecho, el infarto del miocardio
y la muerte súbita afectan primor dialmente al sexo masculino en
relación de 4 a 1, en comparación con la mujer. Dado que la
frecuencia de aterosclerosis y sus complicaciones cardiovasculares aumentan
en la mujer después de la menopausia, se ha postulado que las hormonas
sexuales femeninas ejercen algún efecto benéfico en la prevención
o retardo de aparición o progresión de la aterosclerosis.
· Hipercolesterolemia: Es uno de los fac tores más
importantes en la génesis de la aterosclerosis y sus complicaciones.
Los mecanismos por los que se conduce al proceso ateromatoso son probablemente
varios:
a) Favoreciendo la lesión endotelial inicial
b) Promoviendo la acumulación lipoídica y la progresión
de la enfermedad
c) Estimulando la proliferación celular
d) Incrementando la reactividad plaquetaria y alterando la producción
de prostaglandinas.
El efecto protector de las lipoproteínas HDL se debería
a la capacidad para arrastrar fuera de las arterias el colesterol deposi
tado en su pared. El riesgo de padecer cardiopatía coronaria es
inversamente proporcional a la cifra de colesterol HDL y directamente
proporcional a la de colesterol LDL.
· Tabaquismo: Los estudios epidemiológicos han
demostrado la relación entre el consumo de cigarrillo y la mortalidad
general y la cardiovascular principalmente por cardiopatía isquémica.
También se ha demostrado mayor extensión y gravedad de la
arterosclerosis entre individuos fumadores. Como mecanismos aterogénicos
se plantean:
a) Efecto directo sobre la pared arterial producido por hipoxia
secundaria al monóxido de carbono.
b) Movilización de catecolaminas por acción de la
nicotina
c) Reducción de la concentración plasmática
de HDL
d) Potenciación de la reactividad plaquetaria y alteración
en la producción de prostaglandinas.
e) Aumento en la síntesis de fibrinógeno.
· Hipertensión arterial: Ha sido reconocida
como uno de los factores aterogénicos fundamen tales. El efecto
mecánico y la distensión pulsátil de la arteria es
fundamentalmente lo que provoca proliferación de la íntima
y aumento de la capa media arterial aunque también puede incrementar
la permeabilidad para el paso de colesterol. Tiene un efecto importante
aditivo cuando se asocia a la hipercolesterolemia.
· Estrés: El estrés ambiental al que
se en cuentra sometido el habitante de las grandes ciudades industrializadas,
se ha constituído en un factor de riesgo aterogénico. De
esta manera, el estado de tensión emocional estimula el sistema
adrenérgico, lo que aumenta la frecuencia cardíaca y la
presión arterial, así como la producción de ácidos
grasos libres que terminan por depositarse en la íntima arterial
engrosando la placa de ateroma.
· Personalidad: Desde hace tiempo se le ha dado
importancia a la personalidad del sujeto como factor de riesgo para padecer
enfermedad isquémica miocárdica, asociada a una base aterosclerótica.
De esta manera, se han identificado sujetos con personalidad tipo A caracterizados
por ser agresivos, competitivos, ambiciosos, perfeccionistas y obsesivos
en el trabajo. Se ha demostrado que estos sujetos secretan mayor cantidad
de catecolaminas. El sujeto de personalidad tipo A se encuentra primordialmente
en ejecutivos, banqueros y dirigentes de organizaciones multitudinarias.
· Otros factores de riesgo: Aceleran la progresión
de la aterosclerosis la diabetes, la dieta rica en grasa saturada, la
obesidad, el sedentarismo. En este sentido ha sido reiteradamente demostrado
el efecto favorable del ejercicio sobre el metabolismo lípido,
produciendo un aumento de lipoproteínas de alta densidad (HDL)
y una disminución de los triglicéridos y de las lipoproteínas
de baja densidad. Los anticonceptivos orales modifican la distribución
de lipoproteína y fundamentalmente incrementan la agregación
plaquetaria, por lo que son un factor de riesgo en mujeres que los toman
(mayores de 40 años).
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