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El
aerosol es un grupo de partículas que, debido a su baja velocidad
de sedi-mentación, pueden permanecer suspendidas en
el aire durante periodos
prolongados de tiempo.
La función vital de estas capas mucosas se puede demostrar
fácilmente si el tracto respiratorio superior se anula por
la inserción de un tubo endo-traqueal.
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Cuidados
del paciente con tubo endotraqueal.
- Tranquilizar al paciente.
- Valorar las respiraciones.
- Hacer succión cuando sea necesario.
- Asegurar una terapéutica con humidificación, concentración
de oxígeno inspirado, función adecuada del ventilador.
- Asegúrese de la posición y el mantenimiento correctos del
tubo.
- Proporcionar cuidados a la boca cuando sea necesario.
- Vigilar si se presenta sobredistensión del globo del tubo.
HUMEDAD Y AEROSOLES
Conceptos generales
Por definición, el aerosol es un grupo de partículas que, debido
a su baja velocidad de sedimentación, pueden permanecer suspendidas
en el aire durante periodos prolongados de tiempo. Los aerosoles
proporcionan efectividad local y efectos sistémicos mínimos; se
usan para provocar dilatación bronquial, humidificar el aire inspirado,
disminuir la consistencia de las secreciones y administrar fármacos.
Los gases inspirados deben humidificarse siempre
que se administren al paciente, ya que todos los gases de uso medicinal
son secos. La humidificación puede llevarse a cabo con un sistema
frío o caliente.
El tracto respiratorio superior, nariz, faringe
y laringe, además de su función principal como tubos conductores,
tienen la función muy importante de calentamiento, humidificación
y filtración del aire inspirado. Cuando el aire llega al alvéolo,
se encuentra ya a la temperatura del cuerpo y completamente limpio.
Este proceso se inicia en la nariz cuyas grandes mucosas cavernosas
altamente vascularizadas calientan y humidifican el aire. La filtración
de partículas extrañas se efectúa por una cubierta mucosa continua
de los pasajes respiratorios principales. Esta cubierta mucosa es
muy delgada, elástica y viscosa y consta de dos capas. La capa más
externa, la cual es más mucosa, descansa sobre una capa serosa acuosa
en la cual se mueven los cilios. Las partículas extrañas tales como
el polvo, el polen, y las bacterias son filtradas del aire al adherirse
a la cubierta mucosa. Por medio de la actividad ciliar, esta capa
superficial mueve moco hacia la faringe, de donde es deglutido.
Cada célula columnar ciliada del tracto respiratorio tiene alrededor
de 20 cilios que producen una rápida y vigorosa corriente propulsora,
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seguida
por una más lenta, y menos poderosa corriente de recuperación. Estas
sacudidas ciliares son de 10 a 15 veces por segundo. Las secreciones
de las glándulas mucosas restauran esta placa mucosa. La dirección
del movimiento de esta capa mucosa es hacia la faringe donde es
deglutida con la saliva. De este modo, en los pasajes respiratorios
superiores, la dirección principal del flujo es hacia abajo, mientras
que en la tráquea y en los bronquios el flujo es hacia arriba. Su
velocidad de movimiento es bastante rápido, por ejemplo, la mucosa
nasal total puede verse limpia en la faringe en media hora. Los
agentes anestésicos deprimen la velocidad de este flujo mucoso.
La función vital de estas capas mucosas se puede
demostrar fácilmente si el tracto respiratorio superior se anula
por la inserción de un tubo endotraqueal y por la administración
de gases secos. Dentro de un corto intervalo de tiempo, la hiperemia
del árbol puede verse la degeneración de los epitelios cuboidal
y del columnar pseudoestratificado. La sequedad y el aumento en
la viscosidad de las secreciones conduce a una formación costrosa
y a una obstrucción de las vías aéreas, el resultado consiguiente
es la atelectasia además de un aumento de cortocircuitos de sangre
en los pulmones.
Sustancias utilizadas
La niebla puede contener mucha más agua por unidad de volumen que
el aire totalmente humidificado. Por esta razón se usan aerosoles
de agua o solución fisiológica a fin de licuar las secreciones y
mejorar el transporte mucociliar. No se ha demostrado el valor de
los aerosoles con detergentes (ejem. glicerina, propilenoglicol,
bicarbonato, etc.); pueden disminuir la viscosidad del esputo al
reducir la tensión superficial, pero carecen de efecto mucolítico
considerable, y no hay pruebas de que mejoren la función pulmonar
ni la actividad mucociliar.
En los asmáticos el agua fría puede causar broncoespasmo,
o sustancias irritantes inespecíficas.
Agentes mucolíticos y proteolíticos
Estos agentes se usan para cambiar las características físicas de
las secreciones bronquiales, a fin de movilizarlas con más efectividad.
A veces proporcionan resultados razonablemente buenos con respecto
a la eliminación de tapones mucosos, pero no existen pruebas patentes
de un efecto positivo relativo a la limpieza mucociliar, ni a ningún
otro parámetro de función pulmonar en los pacientes con bronquitis
crónica y enfisema.
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