PAC ANESTESIA-1 B1

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El organismo consume enormes cantidades de oxígeno para sus funciones metabólicas.


La mayor parte de los trastornos del intercambio gaseoso que se observan en la práctica clínica
se deben a
desequilibrio entre la ventilación y la perfusión.


Si el gasto cardiaco se hace insuficiente, los tejidos suplen la menor entrega con una mayor
extracción de oxígeno de la sangre arterial que les llega.
Por ello, clínicamente en estos casos puede observarse severa hipoxia, sin hipercapnia.
    Entre la presión parcial de oxígeno alveolar y la presión parcial de oxígeno arterial hay normalmente de 5 a 10 mm Hg de diferencia a nivel del mar, y ésta disminuye a una altura mayor. Esto se debe a dos razones:
  1. No se alcanza a producir equilibrio durante el paso de la sangre capilar, debido a la lenta difusión del oxígeno.
  2. Al corazón izquierdo llega el retorno venoso de la circulación que no va al alvéolo: las venas de Tevesio, las venas bronquiales y las venas pleurales. Esta circulación que no se arterializa, constituye el “shunt” anatómico y representa, aproximadamente, entre 2 y 4% del gasto cardíaco.
RELACIÓN VENTILACIÓN / PERFUSIÓN

La mayor parte de los trastornos del intercambio gaseoso que se observan en la práctica clínica se deben a desequilibrio entre la ventilación y la perfusión.
    Esta relación se expresa como V/Q donde:
V = ventilación alveolar por minuto.
Q = Flujo circulatorio pulmonar por minuto.
    Esta relación con volúmenes de ventilación de 4 200 ml por minuto y la perfusión de 4-5 litros por minuto, es de aproximadamente 0.8 a 1.0 en el individuo normal.

Transporte de oxígeno

El pulmón es sólo una parte del complejo mecanismo anatómico y funcional que tiene a su cargo la provisión de oxígeno molecular para el metabolismo intracelular de todos los órganos y tejidos del cuerpo.
    El transporte y la provisión del oxígeno se ha clasificado en forma práctica de la siguiente forma:
  1. Captación de oxígeno por el pulmón, o sea la oxigenación o “arterialización” de la sangre, a nivel del alvéolo pulmonar.
  2. Transporte y provisión del oxígeno en sangre, por el aparato cardiocirculatorio.
  3. Utilización del oxígeno por las células de los tejidos.
    El oxígeno es transportado en la sangre desde el pulmón y las fuentes externas ambientales hasta los sitios de utilización intracelular en los tejidos. El transporte se realiza en dos formas, que sumadas representa el contenido total de oxígeno en la sangre:
  1. En solución (disuelto) en el plasma.
   b. Combinado con la hemoglobina.

   El organismo consume enormes cantidades de oxígeno para sus funciones metabólicas. La cantidad de oxígeno que existe en solución es mínima. Menos de 0.3 volúmenes % del contenido total de oxígeno de la sangre permanece en solución. El resto está en combinación con la hemoglobina de los glóbulos rojos.
    La hemoglobina por consiguiente, es el gran transportador de oxígeno. El contenido total de oxígeno de la sangre arterial depende de la presión parcial de oxígeno (PaO2) y de la concentración de la hemoglobina. La PaO2 depende de la eficiencia del intercambio de gases a nivel del alvéolo, y en su momento, determina la cantidad de oxígeno que entrará en combinación con la hemoglobina.
    La entrega adecuada y suficiente de oxígeno a los tejidos depende, además, de la eficiencia del gasto cardiaco. La cantidad de oxígeno que llega a los tejidos es producto del contenido de oxígeno de la sangre arterial por el gasto cardiaco.

La presión parcial de oxígeno de la sangre venosa

Si el gasto cardiaco se hace insuficiente, los tejidos suplen la menor entrega con una mayor extracción de oxígeno de la sangre arterial que les llega. Esta situación se refleja en una disminución de la tensión o presión parcial de oxígeno de la sangre venosa que retorna a los pulmones (PvO2); la PvO2 aparecerá entonces disminuida y por debajo de sus valores normales de 40 mmHg a nivel del mar, que corresponde a una saturación de oxígeno aproximadamente de 75%. La PvO2 es una determinación valiosa, por cuanto es directamente proporcional a la entrega de oxígeno, e inversamente proporcional a la demanda o consumo metabólico.
    Si el gasto cardiaco es insuficiente o el contenido de oxígeno arterial está disminuido, o si el consumo de oxígeno está aumentado, la PvO2 aparecerá por debajo de los valores normales indicando la presencia de hipoxia de los tejidos. La liberación de oxígeno a nivel de los tejidos, o sea la oxigenación tisular, depende de:
  1. La PaO2 que establece los gradientes inversos a los que existen en el pulmón.
  2. El gasto cardiaco, que asegura una adecuada perfusión con sangre arterial.
  3. El porcentaje de saturación con oxígeno de la hemoglobina, y la posición de la curva de disociación de la hemoglobina que determina el grado y facilidad de liberación de oxígeno a los tejidos.

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