PAC ANESTESIA-1 B2

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La anestesia epidural no afecta significativamente la actividad uterina en la primera parte del parto.


Los vasopresores de acción fundamentalmente adrenérgica alfa reducen el flujo sanguíneo uterino y pueden afectar adversamente al feto.
La administración intravascular de procaína, lidocaína, mepivacaína y bupivacaína producen vasoconstricción placentaria y no placentaria, así como aumento de la contractilidad miometrial en ovejas preñadas.
    Hay un aumento de la contractilidad uterina después del bloqueo paracervical debido a la proximidad de la vasculatura uterina con el anestésico local en la región paracervical; estos también se observa en la administración intravascular en el bloqueo epidural.
    La bupivacaína al 0.125-0.375 durante el primer periodo de trabajo de parto no modifica la dilatación cervical en la contractilidad uterina, aunque hay una incidencia mayor de partos quirúrgicos.
    Lowensohn y col. señalaron una inhibición transitoria de la actividad uterina de 10 a 30 minutos después de la inyección de lidocaína para analgesia epidural.
    Matadial y col. informaron disminución de la actividad uterina después de la analgesia epidural sólo cuando la solución de lidocaína contenía adrenalina en relación al 1 por 200000.
    En otros estudios en pacientes mantenidas en decúbito lateral o semisentadas la bupivacaína no produjo cambios en la actividad uterina.
    Friedeman observó una prolongación importante de la fase de desaceleración y el segundo periodo del trabajo de parto en mujeres nulíparas y multíparas después de la analgesia epidural. En pacientes ansiosas o angustiadas la analgesia epidural puede disminuir la concentración de catecolaminas circulantes y así controlar el dolor con disminución de efecto tocolítico potencial de éstas y por consiguiente puede aumentar la actividad uterina y la rápida evolución del trabajo de parto.
    En resumen la anestesia epidural no afecta significativamente la actividad uterina en la primera parte del parto. Puede haber un decremento transitorio en dicha actividad y quizá dependan más bien de hipotensión materna, compresión aortocava, absorción sistémica de dosis de anestésicos locales mayor de lo normal, inhibición de la acción de oxitocina por sobrecarga hídrica o la absorción de adrenalina por soluciones que la contengan. En estudios controlados hechos más recientemente, al parecer cuando se anula de manera adecuada el dolor se prolonga la segunda etapa del parto. La mayor duración de ella no constituye
ningun problema siempre y cuando se haga vigilancia continua del feto y los trazos del latido y el estado acidobásico del producto sean normales. Han aparecido artículos con opiniones opuestas sobre el empleo del parto instrumental en mujeres con bloqueo epidural. La mayor parte de la literatura sobre el tema sugiere que hay una mayor incidencia de partos por fórceps y con extracción por vacío en pacientes que reciben anestesia epidural a través de la segunda etapa, en tanto que otros datos no indican diferencia. Parte de la confusión pudiera deberse a la variabilidad de los métodos en varios estudios.

Catecolaminas

El estímulo adrenérgico producido por catecolaminas exógenas o endógenas puede constreñir los vasos uterinos y reducir el flujo sanguíneo uterino.

Adrenalina

La adrenalina actúa significativamente sobre los receptores alfa y beta. Los valores altos de adrenalina en la sangre que se alcanzan después de una inyección intravascular accidental de la solución anestésica con adrenalina producen efectos adrenérgicos alfa incluyendo hipertensión, aumento de las resistencias periféricas totales, vasoconstricción uterina y disminución del flujo sanguíneo uterino.
    Los valores bajos de adrenalina en la sangre tales como los que se alcanzan por la absorción sistémica en el bloqueo epidural producen una reacción adrenérgica beta generalizada que es máxima a los 20 minutos de la inyección epidural; aunque la resistencia periférica total desciende, la resistencia vascular aumenta.

Vasopresores

Los vasopresores de acción fundamentalmente adrenérgica alfa reducen el flujo sanguíneo uterino y pueden afectar adversamente al feto. El tratamiento con methoxamina, fenilefrina, angiotensina o noradrenalina de la hipotensión por bloqueo epidural disminuyen el flujo sanguíneo uterino y llevan a la asfixia fetal. Efedrina, mefentermina y metaraminol, restauran el flujo sanguíneo uterino. Parece ser que estos últimos fármacos que mantienen la presión sanguínea materna fundamentalmente por estímulos adrenérgicos centrales (acciones inotrópica y cronotrópica positiva) tienen efectos mínimos sobre el flujo sanguíneo uterino.

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