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Muchas
drogas cruzan la placenta por difusión simple.
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Estos
cambios combinados con un incremento en el gasto cardiaco favorecen inducción
anestésica rápida en la gestante y parturienta. Las concentraciones de progesterona
también se incrementan; ésta lentifica la motilidad gastrointestinal y potencialmente
altera la absorción materna de los medicamentos orales. Los opiáceos administrados
para el alivio del dolor también retardan el vaciamiento gástrico.
Durante el embarazo el agua corporal total incrementa
por arriba de los 8 litros y el volumen plasmático aumenta aproximadamente
un 50%. Este incremento en el agua corporal expande el volumen de distribución
de las drogas. La concentración de la albumina sérica cae, los ácidos grasos
libres y las drogas ácidas (salicilatos, anticonvulsivantes y benzodiacepinas)
compiten por el reducido número de sitios de ligadura de la albumina. Las
drogas afectadas están menos ligadas a proteínas y pueden tener un mayor
efecto que en las mujeres no embarazadas. Las concentraciones séricas de
alfa 1 glicoproteínas permanecen estables; la fracción libre de drogas básicas
incluyendo los anestésicos locales y opioides que se ligan primariamente
a alfa 1 glicoproteínas no cambian durante la gestación.
El metabolismo hepático puede cambiar durante el embarazo
así como la inducción enzimática por progesterona aumenta la velocidad de
eliminación de algunas drogas. El flujo plasmático renal y la filtración
glomerular aumentan durante la gestación. La depuración de drogas que son
primariamente excretadas por el riñón tales como el pancuronio aumentarán.
Transferencia de drogas
Muchas drogas cruzan la placenta por difusión simple; la facilidad de paso
depende de su solubilidad lípida. Las drogas que rápidamente cruzan la barrera
hematocerebral también cruzan la placenta con facilidad. La concentración
de las drogas del lado materno de la placenta depende de varios de los siguientes
factores:
- Dosis total y duración de administración.
- Vía de administración.
- Velocidad de absorción.
- Flujo sanguíneo útero placentario.
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- Metabolismo materno
y excreción.
- Ligaduras a proteínas
maternas.
- pH materno y pK
de las drogas.
El inicio del cruce de las drogas a la barrera placentaria,
depende de la concentración plasmática fetal, ligada a proteínas, gasto
cardiaco, captación tisular, metabolismo y excreción.
Fisiología fetal y
farmacocinetica
Varios aspectos de la captación, distribución y eliminación de drogas en
el feto y el recién nacido difieren del adulto (Fig.
6). La captación en el feto comienza cuando la droga pasa a través
de la placenta y su flujo en la vena umbilical a la circulación fetal. Inicia
aquí la extensión de distribución de la droga que depende de varios factores;
la droga puede seguir un metabolismo considerable en el hígado o puede pasar
el hígado vía el conducto venoso y directamente entrar a la circulación
arterial fetal.
Este primer paso del metabolismo por el hígado fetal
disminuye significativamente la cantidad de la droga liberada a órganos
altamente perfundidos tales como el corazón y el cerebro; los cortocircuitos
en la circulación fetal (foramen oval y conducto arterioso) también alteran
la distribución de la droga fetal.
La concentración de la droga en la sangre depende de
la dosis administrada a la madre y la velocidad de transferencia placentaria;
la velocidad de transferencia depende primeramente de la diferencia de ligadura
a proteínas maternas y limita la cantidad de droga libre (no ligada) disponible
para el transporte placentario. Este mecanismo limita significativamente
la exposición fetal a drogas altamente ligables (bupivacaína).
El gradiente de pH entre la sangre materna y fetal también
puede aumentar la proporción de transferencia placentaria de compuestos
ácido-básico débiles; normalmente un ligero gradiente de pH (0.1) existe
entre la circulación materna y fetal. Únicamente drogas no ionizadas cruzan
la barrera lipídica de la placenta. Con drogas ácidas (salicilatos, barbitúricos,
anticonvulsivantes) el gradiente del pH limita la transferencia. |