PAC ANESTESIA-1 B2

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  1. Se requiere dosis mayor de anestésico local que en la anestesia raquídea.
  2. Si se inyecta en una vena epidural puede producir reacciones tóxicas.
  3. Si se aplica en el espacio subaracnoideo, podría causar bloqueo alto o total.
  4. El transporte materno fetal del anestésico local es mayor que en la anestesia raquídea, aunque no hay cambios neuroconductuales en el recién nacido.
  5. La preparación, monitorización y vigilancia son similares a la raquianestesia.
  6. Desplazamiento uterino.
Técnica de aplicación del catéter:
  1. Se emplea una aguja del nº. 17 ó 18 de Tuohy.
  2. Sitio 12,13 ó 13-4.
  3. Se emplea para localizar el espacio la pérdida de la resistencia (con solución salina, o aire) por identificación de la presión negativa.
  4. Puede emplearse la dosis única después de una dosis de prueba o la técnica continua aplicando un catéter 2 a 5 cm dentro del espacio epidural.
  5. Se aspira con suavidad a través del catéter para detectar la presencia de sangre o líquido cefalorraquídeo.
  6. Se aplica una dosis de prueba 3-5 ml de solución de anestesia local y se espera 3 a 5 minutos.
  7. La dosis de prueba tiene suficiente anestésico local para producir un bloqueo raquídeo y tal vez un marcador con epinefrina para indicar si hubo o no invasión vascular. Al final de este periodo no debe haber datos de bloqueo raquídeo y no debe haber aumento de frecuencia cardiaca ni en la tensión arterial cosa que en ocasiones en la paciente obstétrica es difícil valorar (contracción uterina) pero si debe haber una banda de analgesia en los dermatomas torácicos bajos o en los lumbares altos.
  8. La administración de la dosis quirúrgica en dosis fraccionadas de 15 a 25 ml vigilando signos de invasión vascular o subaracnoidea. La dosis única puede emplearse pero lo más recomendable es hacerla fraccionada.
  9. Los anestésicos locales que más se usan en nuestro medio son: lidocaína y bupivacaína. Se hacen emplear solos o combinados, con narcóticos y con epinefrina para disminuir la absorción vascular epidural y prolongar la duración y profundidad del bloqueo; la selección del anestésico local depende de lo que se necesite. En ocasiones es
    necesario una instalación rápida del bloqueo; en esos casos se puede emplear la 2-cloroprocaína que produce una instalación más rápida del bloqueo seguida por la lidocaína y la bupivacaína. La lidocaína amortiguada a pH de 7 o mayor mediante la adición de bicarbonato tiene un inicio similar al de la 2-cloroprocaína sin las desventajas alérgicas, o por el tipo del conservador (bisulfito de sodio); la duración de la 2-cloroprocaína es de 40 a 60 minutos, la lidocaína 60-90 minutos y la bupivacaína 90-180 minutos.
SEDACIÓN DURANTE LA ANESTESIA REGIONAL

La ansiedad y la sensación de depresión pueden requerir de adyuvantes de la anestesia regional. Hay tendencia general a evitar fármacos depresores antes del alumbramiento. Es bastante el apoyo proporcionado por el anestesiólogo amable, cálido y bien preparado. Pero en ocasiones hay que reconocer un bloqueo incompleto que requiere una anestesia general y no de dosis baja de sedantes que pueden poner en riesgo tanto a la madre como el producto. En ocasiones puede ser suficiente inhalación de concentraciones analgésicas de óxido nitroso, enfluorano o sevorane, en oxígeno, que no son depresores severos a dosis pequeñas. La ketamina a dosis de 0.25 a 0.50 mg/kg proporciona suficiente analgesia y amnesia sin comprometer los reflejos maternos o al recién nacido. Se debe reservar la analgesia más intensa con narcóticos, barbitúricos o dosis mayores de benzodiacepinas hasta después del nacimiento del producto.

ANESTESIA LOCAL

Para una cesárea es un arte olvidado, rara vez se enseña en las principales instituciones hospitalarias actuales.

Ventajas:
  1. Puede iniciar la operación sin ningún anestesiólogo; sin embargo tiene muchas limitaciones. Puede combinarse la anestesia local más la anestesia general después de extraer al producto.
RESUMEN

Las opciones anestésicas de las que se disponen son raquídeas, epidural y general; cada una mejora con el paso del tiempo y proporciona mejores condiciones quirúrgicas y tienden a aumentar la seguridad materna y fetal. Si se selecciona el método por utilizar en base a las necesidades de una situación particular el anestesiólogo obstetra puede usar cualquiera de ellas en forma equivalente y con óptimos resultados.
La ansiedad y la sensación de depresión pueden requerir de adyuvantes de la anestesia regional.

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