La
transición de la vida intrauterina a la extrauterina representa el ajuste
más importante que el recién nacido hace en toda su vida. La transición
satisfactoria depende de:
- La condición anatómica y fisiológica del feto al momento del parto.
- La facilidad o dificultad con que se efectuó el parto.
- El ambiente extrauterino.
La Sociedad Americana de Anestesiólogos (ASA) ha publicado
guías específicas en relación a la participación del Anestesiólogo durante
la resucitación neonatal. La ASA ha enfatizado que un solo Anestesiólogo
en la sala evite tener que atender tanto a la madre como al bebé, y debe
ser apoyado por otra persona entrenada en reanimación neonatal y asumir
la responsabilidad sólo en caso de condiciones de urgencia.
En 1991, Heyman y col. notaron que el personal de Anestesia
estaba involucrándose en la resucitación del recién nacido en 31% de los
casos. Por lo que es recomendable que éste se familiarice con las maniobras
de resucitación de un recién nacido tanto en las técnicas como en la dosificación
de los medicamentos de uso habitual en estos casos. |
PRINCIPIOS
GENERALES
En la sala de partos es recomendable que esté lo más confortable posible
en cuanto a calefacción o con temperatura ambiental de 28 grados centígrados
si es posible, iluminación adecuada, con una cuna de exploración expresamente
diseñada para recibir un recién nacido, así como también contar con el equipo
de reanimación completo, el cual se describirá más adelante, ya que con
él se llevará a cabo una buena evaluación y resucitación con éxito y por
supuesto una persona entrenada en reanimación, ya que en ese momento no
hay lugar a indecisiones, porque una decisión incorrecta puede llegar a
ser trágica y/o trascendental.
Para tener éxito se requiere conocimiento de la fisiología
perinatal y principios de resucitación, entrenamiento en maniobras de reanimación
y la capacidad de interactuar con facilidad en la sala de quirófano con
el personal de enfermería y médicos.
Documentación antenatal. Aproximadamente 14% de los recién
nacidos requieren algún tipo de reanimación. La necesidad de resucitación
puede preverse antes del trabajo de parto y nacimiento, por lo que la discusión
del caso entre los médicos involucrados como son el Obstetra, Anestesiólogo
y Neonatólogo de los datos más relevantes del caso es primordial. El cuadro
5 nos ilustra los casos de alto riesgo de resucitación. |
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La
transición de la vida intrauterina a la extrauterina representa el ajuste
más importante que el recién nacido hace en toda su vida. |