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La
vía más accesible para la administración de medicamentos al neonato en
la sala de partos es por la cateterización de la vena umbilical.
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- Asfixia severa (Apgar de 0-2) (Fig. 10).
Estos infantes requieren una inmediata y vigorosa resucitación. Este proceso
requiere al menos tres personas entrenadas trabajando en equipo y eficientemente.
Debe establecerse un plan de trabajo previo al nacimiento del bebé y dar
una responsabilidad a cada una.
- Los principios de una resucitación:
- Manejo de vías aéreas: mantenerlas permeables.
- Establecer la respiración.
- Mantener la circulación (un gasto cardiaco adecuado y mantener la
oxigenación cerebral).
- Drogas.
- Ventilación. En la mayoría de los casos una vez que la vía aérea está
limpia, y se cuenta con la bolsa y mascarilla adecuada.
- Ventilación adecuada. Es verificada observando los movimientos de
la pared torácica colocándose en la posición cefálica del paciente, y
escuchar los sonidos respiratorios en ambos hemitórax y en las líneas
medio axilares. El infante debe ser ventilado a una frecuencia de 40 por
minuto usando una presión mínima de 15-20 cm H2O, con esto
el tórax se moverá y producirá sonidos respiratorios. El infante con insuficiencia
respiratoria, hipoplasia pulmonar o ascitis puede requerir mayor presión
inspiratoria. La más importante medida de ventilación adecuada es la respuesta
del infante. Si a pesar de una buena ventilación la frecuencia cardiaca
cae y el color es pobre el bebé debe intubarse.
- Intubación. Deberá ser ejecutada por una persona entrenada (Pediatra,
Obstetra, Anestesiólogo, Enfermera, o terapista respiratorio). La frecuencia
cardiaca deberá subir a más de 100 por minuto y mejorar la coloración.
La clave en la intubación es
la posición correcta del bebé, |
el laringoscopio, y conocer la anatomía de la región.
Si el bebé está en plano horizontal y en posición supina, describiendo de
la cabeza a los pies las marcas anatómicas serían: la parte posterior de
la lengua, la epiglotis, la laringe, o el esófago. Conociendo la región
el intubador no tendrá dificultad en colocar la hoja del laringoscopio y
ver las cuerdas vocales.
Circulación
Si después de la intubación y 15 a 30 segundos de ventilación al 100%, la
frecuencia cardiaca permanece por debajo de 60 latidos por minuto, dar masaje
cardiaco. La mejor técnica es pararse a los pies del paciente y colocar
ambos dedos pulgares en la unión del tercio medio con el tercio inferior
del esternón, y el resto de los dedos rodeando la espalda para que sirvan
de apoyo. Y ya así comprimir el esternón 120 veces por minuto. Determine
la efectividad del masaje palpando el pulso femoral o braquial o del cordón
umbilical.
Las mejores técnicas para asegurarse de un adecuado gasto
cardiaco y específicamente una buena perfusión cerebral durante la resucitación
de adultos, niños así como también en infantes han sido revisadas recientemente.
En relación a la ventilación simultánea con la compresión torácica se ha
demostrado que la presión aórtica promedio y el flujo carotídeo están aumentados
por este método. Las bases teóricas de este hecho es el concepto de que
el corazón no es comprimido durante la resucitación cardiopulmonar (CPR)
en adultos. La compresión torácica aumenta la presión intratorácica en todo
el contenido torácico. Esta presión es transmitida tanto a las arterias
como a las venas, favoreciendo el avance del flujo sanguíneo. Durante la
relajación, la presión es mayor en las venas extratorácicas que en las intratorácicas,
favoreciendo el retorno venoso al corazón.
Medicación
Si, por 3 a 5 minutos después del parto, la frecuencia cardiaca no es más
de 100 por minuto a pesar de una ventilación con 100% de oxígeno, es esencial
corregir la acidosis y proveer al miocardio de glucosa. A menudo es necesario
proveer de agentes cronotrópicos e inotrópicos. El propósito de la medicación
es proveer un substrato al corazón para que pueda proporcionar suficiente
nutriente y oxígeno al cerebro. |