PAC ANESTESIA-1 B3

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   En anestesia general inhalada, los halogenados limitan la percepción del dolor y suprimen la elevación inicial de la RNE, pero en el postoperatorio inmediato puede liberarse la respuesta. Los medicamentos IV pueden adyuvar a los inhalados o usarse en anestesia total; los principales son: opiáceos (fentanyl, alfentanyl, nalbufina); etomidato (inhibición selectiva y transitoria de cortisol); propofol y relajantes musculares.4,7
    A partir de la hipótesis de Crile (1910), de que la infiltración local, en el sitio de incisión, bloquea los impulsos al neuroeje y evita los efectos adversos de la cirugía, se ha desarrollado una serie de estudios sobre la anestesia de conducción, mediante bloqueos centrales y periféricos, usando
anestésicos locales y opiáceos. Ésta impide la transmisión del dolor y ha demostrado una inhibición de la RNE con disminución de los efectos metabólicos. De manera que se recomienda el uso de la anestesia regional. Hay situaciones quirúrgicas (abdomen alto y tórax) en donde el uso de estas técnicas no es suficiente para inhibir la respuesta. Las razones son: bloqueo aferente somático y simpático insuficiente, aferencias vagales no bloqueadas y potenciadores de la liberación humoral.4,6
    Se ha propuesto también el uso de técnicas mixtas para tratar de corregir las imperfecciones de cada una de las mencionadas, éstas son compatibles y se debería tener en cuenta su aplicación.
DIABETES MELLITUS
Obedece a múltiples causas, muchas de ellas aún desconocidas, estando involucrados factores genéticos, inmunológicos, tóxicos, ambientales, etc.
Es una enfermedad crónica, multisistémica, irreversible e incurable. Afecta todos los procesos metabólicos del organismo humano, pero la alteración principal es a nivel de glucosa, por lo que también se le ha llamado “Síndrome de intolerancia a la glucosa”. Obedece a múltiples causas, muchas de ellas aún desconocidas, estando involucrados factores genéticos, inmunológicos, tóxicos, ambientales, etc.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Areteo de Capadocia (año 70 a. de C.) escribió «La diabetes es una extraña enfermedad que funde la carne y las extremidades en la orina”; él mismo le dio el nombre de “Diabetes», (escurrirse a través de) y hacia la connotación de que “la vida se escurre a través de la orina”. En 1679 T. Willis probó el sabor dulce de la orina de un diabético y le agregó el adjetivo mellitus (miel). En 1889 Von Mering y Minkowsky produjeron diabetes en un perro al extirparle el páncreas. En 1921 Banting y Best aislaron la insulina de extractos de páncreas; esta sustancia mejoró la sobrevida e hizo notables las manifestaciones crónicas de la enfermedad.

INCIDENCIA

Según la OMS en 1990 había 110
millones de diabéticos en el mundo y se calcula que para el año 2000 habrá 175 millones de ellos. De 1983 a 1995, la población de diabéticos en Estados Unidos aumentó de 11 a 16 millones.1 En México se calcula que 8% de la población es o será diabética, aproximadamente 7 millones de personas. Hay un aforismo en medicina que dice que por cada diabético conocido hay uno no diagnosticado, lo que habla de que el problema es aún mayor. Del total de diabéticos 10% son insulino-dependientes (tipo I) y 90% no insulino-dependientes (tipo II).

METABOLISMO ENERGÉTICO

El organismo humano requiere de aproximadamente 1 Kcal/kg de peso/hora para cubrir sus requerimientos metabólicos basales. Un individuo de 70 kg de peso requiere de aproximadamente 1680 Kcal/día, estos requerimientos deben ser cubiertos: 60% por carbohidratos (± 1000 Kcal), 25% por grasas (420 Kcal) y 15% por proteínas (± 260 Kcal).
    Si sabemos que un gramo de glucosa (principal carbohidrato) da 4 Kcal, uno de grasa 9 Kcal y uno de proteínas 4 Kcal, para cubrir los requerimientos metabólicos basales del individuo antes dicho, necesitaremos: 250 gramos de glucosa /día (±10 gramos /hora), ±46 gramos de grasas/día, y 65 gramos de proteínas/día.

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