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Son
opiáceos todas aquellas sustancias derivadas del opio, sin tomar en cuenta
si tienen acción similar a la morfina.
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No
existen estudios prospectivos que analicen la incidencia de estas lesiones
en pacientes con cáncer, pero con las precauciones necesarias recomendadas
por algunos autores para los pacientes que toman AINEs en forma crónica
no ocasionan problemas severos.
La lesión gástrica puede reducirse tomando el fármaco
con leche o alcalinos, aunque con esto pueda retrasarse la absorción. La
administración de antagonistas H2 como la ranitidina previene la aparición
de úlcera duodenal y facilita la cicatrización. El omeprazol y el misoprostol
previenen la úlcera gástrica y duodenal y favorecen la cicatrización.
Lesiones renales
Mencionamos anteriormente que las prostaglandinas participan en la autorregulación
del flujo sanguíneo renal, filtración glomerular y modulan el transporte
tubular de sodio y agua. Los AINEs, por su efecto de retención de agua
y sodio, pueden causar edema, hipertensión, hipopotasemia e insuficiencia
cardiaca congestiva. Otros posibles efectos son la insuficiencia renal
aguda y crónica, síndrome nefrótico y necrosis papilar. Los pacientes en
riesgo importante de insuficiencia renal aguda al utilizar estos fármacos
son los que tienen hipovolemia real o funcional por diuréticos, hemorragias,
cirrosis, cirugía, síndrome nefrótico o insuficiencia cardiaca congestiva.
Broncoespasmo
Puede ser precipitado por AINEs en un 20% de pacientes asmáticos, se relaciona
con la inhibición de ciclooxigenasa, que bloquea la producción de PGE2,
de efecto broncodilatador, al mismo tiempo aumenta la producción de leucotrienos
C4 y D4 que producen broncoconstricción y estimulan la secreción de moco.
Efecto antiagregante plaquetario
Aunque se presenta siempre con AINEs, principalmente con ácido acetil salicílico,
sólo adquiere especial relevancia en los casos de hemorragias, coagulopatías
o administración conjunta de anticoagulantes orales. Recordemos que la
acción antiagregante del ácido acetil salicílico por su inhibición irreversible
de ciclooxigenasa, se mantiene durante una semana tras suspenderla; este
tiempo puede ser
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menos
o variable con otros AINEs.
Reacciones de tipo B
En este grupo se incluyen todas las reacciones de hipersensibilidad y “choque”
anafiláctico, cutáneas como eritema multiforme, fotosensibilidad, urticaria
y exantemas, discrasias sanguíneas, diarreas, colestasis e insuficiencia
hepática y problemas neurológicos como cefaleas, vértigo, tinitus y meningitis
aséptica.
ANALGÉSICOS OPIOIDES
Apunte histórico
La historia de la amapola se inicia en la antigüedad. En Mesopotamia (4000-3000
a.C.), los sumerios cultivaban amapolas para extraer opio. A esta flor
se le daba el nombre sumerio de gil, que significaba alegría y felicidad.
Sin embargo, la palabra opio proviene del griego opion, jugo de amapola.
La cultura babilónica diseminó el cultivo de la amapola, hacia el oriente
hasta Persia y al poniente hasta Egipto.
El valor médico de la amapola fue descrito primero en
el papiro de Ebers (1600-1500 a.C.) y más tarde en los trabajos de Hipócrates
(463-377 a.C.) en los que se recomendaban diversos tipos y preparados de
la planta para utilizarse como narcóticos, hipnóticos, catárticos y astringentes.
Al principio del siglo pasado (1806), en Alemania Sertürner separó el ácido
mecónico del opio, produciendo una sustancia a la que llamó morfina (en
honor al dios griego Morfeo), a partir de la base alcalina. En Francia,
Robiquet aisló la narcotina en 1817 y posteriormente la codeína en 1832.
En el siglo XVII, T. Sydenham manifestó lo siguiente
a sus colegas “Entre todos los remedios que el Todopoderoso tuvo a bien
conceder al hombre para el alivio de sus sufrimientos, ninguno es tan universal
y eficaz que la morfina”.
Clasificación de los analgésicos opioides
En primer lugar parece prudente, dada la confusión terminológica que existe,
establecer la diferencia entre opiáceo y opioide que como vamos a ver se
trata de dos cosas diferentes.
Son opiáceos todas aquellas sustancias derivadas del
opio, sin tomar en cuenta si tienen acción similar a la morfina, por ejemplo
la papaverina, que es un opiáceo sin tener un efecto semejante a la morfina,
por lo tanto no es un opioide.
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