|
La
contra-dicción del origen histórico de la Anestesia, frente al origen formal
de la Anes-tesiología como especialidad médica.
En el anes-tesiólogo existe un vacío que no se llena propiamente con el
paciente.
|
|
Es
fundamental para todo el hacer humano conocer los principios filosóficos,
las bases epistemológicas y ontológicas1 para
su ejercicio. Fundamentar filosóficamente una disciplina, es establecer
los principios que la determinan. De ellos dependerán las “ramas” que de
ésta se deriven. Por lo que hablar de la filosofía de una rama, como sería
en este caso la anestesiología en relación a la medicina, parecería improcedente
y tal vez inoperante dado que se aduce como propios los principios primeros
al origen mismo de la disciplina de la que se desprende o mejor dicho de
la que forma parte. Sin embargo las razones que provocan esta disertación
son de carácter epistemológico y ontológico propios del hacer del médico
anestesiólogo, dado que el grupo de profesionales que se dedican a la anestesiología
se encuentran dentro de un perfil que de facto, no corresponde al principio
que les dio origen, es decir su “ser médico” y esto es debido principalmente
a tres razones fundamentales a saber.
- La contradicción del origen histórico de la Anestesia, frente al
origen formal de la Anestesiología como especialidad médica.
- La indefinición de la razón de ser de la Anestesiología como una
especialidad médica.
- El médico frente a la anestesiología como especialidad y el anestesiólogo
frente a la medicina de especialidad.
Para ascender al entendimiento del por qué de la especialidad
es necesario establecer que es el ser y el hacer del anestesiólogo; para
ello es necesario preguntarnos: ¿Qué es un anestesiólogo?
Luego de preguntarle a los residentes el ¿qué es un
anestesiólogo?, invariablemente se ha seguido la siguiente secuencia de
hechos: Se presenta una ligera sonrisa seguida de un silencio expectante,
una mirada incrédula sobre todo lo que los rodea remata en un eco que repite
la misma pregunta, —¿un anestesiólogo?.— Sí, ¿que es un anestesiólogo?
Continúa la incredulidad y terminamos en la sin respuesta.
1 Epistemiología en la rama de la filosofía que
estudia los principios del conocimiento, sus principios primeros y últimos
en cuanto a su ser conocimiento. Corresponde por lo tanto a la Lógica mayor.
La ontología por su parte es la rama de la metafísica, rama de la filosofía
que busca las características trascendentales del ser.
|
Aparecen
algunos intentos de definición, se consulta parte de la bibliografía la
cual tampoco aclara nada y se llega a caer en el extremo del diccionario:
Anestesiólogo: Profesional que proporciona anestesia.
Anestesia: Sin sensibilidad (¿?)
Propiamente el cirujano o el pediatra, el ginecólogo
o el cardiólogo se contemplan a sí mismos a través del principio que los
define y los identifica en el desarrollo de su hacer. Este hacer (su especialidad)
no es por otra parte definitorio, sino es consecuencia trascendente de
los principios de su ser médicos que los determina. Todos ellos se definen
por el primer nombre, es decir son médicos además de especialistas.
Cualesquiera de ellos, así como el anestesiólogo parten
de la condición misma de su “ser médico” y este mismo principio les permite
proyectarse como especialistas, sin perder por otra parte el objetivo que
los hacer se, la salud, del que en la práctica, representa por si
mismo su razón de ser es decir, del paciente. Sin embargo en el anestesiólogo
existe un vacío que no se llena propiamente con el paciente, ya que en
nuestro hacer partimos de una premisa, “histórica” que como lo menciona
el Dr. Collins en el prefacio de su libro de anestesia (nuestro que hacer
es) “proporcionar las mejores condiciones para que el cirujano pueda cumplir
con su difícil tarea”…¿para que el cirujano pueda cumplir con su difícil
tarea?
Es decir, de principio se supedita su hacer, no hacia
el paciente, sino hacia satisfacer las necesidades dependientes del cirujano
(situación y condición subliminal) de lo que resulta que, el paciente,
no es “nuestro” paciente, sino el paciente del cirujano. Nuestra participación
en el proceso de proporcionar salud de alguna manera, no es una relación
causa efecto directa. Supeditados a las necesidades de los cirujanos, la
relación médico-paciente, es decir, anestesiólogo-paciente, queda condicionada
por la relación paciente cirujano, integrándonos como parte del equipo
del cirujano y no como integrantes, junto con el cirujano, de un equipo
quirúrgico. Esta estructura del pensamiento (mal entendido), existió desde
el momento mismo que apareció la especialidad en anestesiología y es la
clave de todo el comportamiento psicosocial del profesional de la anestesia
en cuanto a su ser y su hacer médico, que parece no estar determinado por
la misma razón de ser que determina a los médicos, me refiero al paciente.
|