PAC ANESTESIA-1 C1

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   Para proporcionar información sobre los volúmenes necesarios, la PVC también debe reflejar el rendimiento del lado izquierdo del corazón. Normalmente esto no sucede como lo demuestran diferentes estudios. Cualquiera que sea el llenado del lado izquierdo del corazón, la PVC debe permanecer normal e incluso con aumentos en la presión arterial sistólica de la arteria pulmonar, siempre que la presión diastólica ventricular derecha permanezca normal.
    Aunque la PVC nos proporciona una valoración relativa al estado del volumen sanguíneo, es de esperarse que se requieran métodos más directos para su determinación, con lo cual se tomarían decisiones precisas para la reposición de volumen, sobre todo en pacientes con lesiones anatómicas como son valvulares, congénitos, e inclusive en enfermedades pulmonares concomitantes.

Catéter de flotación pulmonar

La primera referencia conocida de la colocación de un catéter en la arteria pulmonar data de 1947. Los primeros catéteres usados eran muy duros, difíciles de manipular y requerían fluoroscopía y gran destreza técnica. No es sino hasta en 1970 cuando Swan y Ganz publicaron sus resultados con un nuevo catéter de polivinilo de doble luz con un globo pequeño de látex, localizado a 1cm de la punta del catéter. Posteriormente este catéter fué mejorado con la adición de un termistor para valoración del gasto cardíaco.

Indicaciones

  1. Pacientes sometidos a revascularización coronaria que tengan: mala función ventricular, fracción de expulsión menor de 40% o presión diastólica final del ventrículo izquierdo mayor de 18 mm Hg.
  2. Infarto agudo del miocardio reciente
  3. Complicaciones derivadas del infarto al miocardio: insuficiencia mitral aguda, rotura del tabique interventricular, aneurisma ventricular.
  4. Reemplazo valvular mitral o aórtico, o ambos.
  5. Hipertensión pulmonar.
  6. Lesiones combinadas: estenosis coronarias más valvulopatías.
  7. Lesiones complejas como estenosis hipertrófica subaórtica idiopática.
Hemodinamia

El manejo perioperatorio de la función ventricular del paciente cardiópata es facilitado por las mediciones obtenidas de un catéter en la arteria pulmonar (CAP). Algunos de los CAP tienen ciertas ventajas:
  1. Acceso a la circulación central de las drogas.
  2. Presión auricular derecha (PVC).
  3. Presión de arteria pulmonar (sistólica, diastólica y media) y presión capilar pulmonar.
  4. Calculo del gasto cardíaco por termodilución (intermitente o continuo).
  5. Saturación de oxígeno mezclado (intermitente o continuo), SVO2, (Oximétric).
  6. Medición de temperatura central.
  7. Algunos traen electrodos de marcapaso tanto ventriculares o con accesorios para uno de estimulación bicameral.
    Así como la PVC provee asesoría directa de la función ventricular derecha, nos puede orientar hacia signos tempranos de insuficiencia ventricular derecha, particularmente después de la CEC. En pacientes con función ventricular izquierda normal la PVC es un buen indicador del llenado ventricular izquierdo. Esta relación está alterada en disfunción ventricular izquierda severa, hipertensión pulmonar, disfunción de la válvula mitral, o disminución de la distensibilidad ventricular izquierda (ver PVC). En estos casos la presión capilar pulmonar (PCP) es un indicador más real del llenado ventricular izquierdo.
    La determinación de la precarga ventricular izquierda a través de un catéter en arteria pulmonar está basado en los cambios, donde la PCP refleja adecuadamente estos cambios en el volumen diastólico final del ventrículo izquierdo (VDFVI), y la longitud de la fibra del ventrículo. Sin embargo, la longitud de la fibra miocárdica está determinada por el volumen ventricular izquierdo, no por presión. Existen algunos estudios en cirugía cardíaca y vascular que demuestran una pobre correlación entre la PCP y la PDFVI.
    El CAP no es de gran ayuda en el diagnóstico de isquemia miocárdica.
    Aunque existe controversia en el uso de rutina del CAP y su validez, cualquier institución que lleve a cabo cirugía cardíaca debe de tener la capacidad para medir presiones de llenado o gasto cardiaco, sea con un CAP o una línea auricular izquierda, esta última peligrosa en pacientes con hipertensión pulmonar y resistencia vascular pulmonar aumentada donde hay un gradiente entre la presión diastólica final de la arteria pulmonar y la PCP.
El manejo perioperatorio de la función ventricular del paciente cardiópata es facilitado por las mediciones
obtenidas de un catéter en la arteria pulmonar.

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