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El
paro cardiaco transitorio puede ocurrir a menudo durante la cirugía
de estrabismo uno en dos mil
doscientos casos.
Las metas de la anestesia general para cirugía oftalmológica
incluyen la
necesidad de mantener un ojo inmóvil con una presión
intraocular estable.
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El
paro cardiaco transitorio puede ocurrir a menudo durante la cirugía
de estrabismo uno en dos mil doscientos casos. Blanc y colaboradores
revisaron la etiología y tratamiento del reflejo óculo-cardiaco
y encontraron que la fuerza y el tipo de estímulos influenció la
incidencia del reflejo. El músculo recto medio ha sido reportado
el más sensitivo en producir el reflejo óculo-cardiaco pero Blanc
no encontró que esto sea verdaderamente cierto. Esta concepción
puede resultar de la posibilidad del recto medio que es menos accesible,
en consecuencia requiere una mayor tracción para exponerlo ya que
el recto medio es el músculo manipulado más a menudo en cirugía
de estrabismo siendo más refractario a la fatiga. La hipoventilación
y los niveles aumentados de PaCO2 producen un significante
incremento en la incidencia de bradicardia durante la cirugía de
estrabismo. El mismo autor sugiere que la administración de atropina
intramuscular junto con la manipulación gentil de los músculos extraoculares
y el uso de ventilación controlada para mantener una normocarbia
debe reducir la incidencia y severidad del reflejo óculo-cardiaco.
El uso de atropina IV para prevenir o tratar el reflejo cardiaco
es controversial; la atropina puede causar periodos de bigeminismo
y un incremento en latidos ectópicos cuando el fluothane es el agente
anestésico primario. Estas arritmias en ocasiones son más persistentes
que la respuesta al reflejo óculo-cardiaco. El glicopirrolato puede
ser también efectivo en prevenirlo. En suma el reflejo óculo-cardiaco
puede ocurrir frecuentemente con procedimientos oftalmológicos con
anestesia ya sea general o local y puede causar ciertas arritmias
y aun el paro cardiaco. En consecuencia el electrocardiograma debe
ser monitoreado continuamente durante todos los procedimientos oftalmológicos.
Cuando la arritmia ocurre el cirujano debe detener la manipulación
del ojo o sus músculos inmediatamente. Una alternativa de tratamiento
para prevenir los recurrentes episodios del reflejo óculo-cardiaco
es la infiltración de lidocaína dentro de los músculos específicos
del ojo.
ANESTESIA GENERAL
Las metas de la anestesia general para cirugía oftalmológica incluyen
la necesidad de mantener un ojo inmóvil con una presión intraocular
estable manteniendo un campo quirúrgico con mínimo sangrado evitando
el reflejo óculo-cardiaco y una emersión suave con un mínimo
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postoperatorio
de náusea y vómito.
Visita preanestésica
Los pacientes para cirugía oftalmológica quienes están virtualmente
ciegos pueden estar con más ansiedad y hostilidad que el paciente
quirúrgico usual. Estos pacientes requieren explicaciones detalladas
de todos los eventos perioperatorios. La premedicación empieza con
el establecimiento de una armonía y confianza, mitigar la ansiedad
y minimizar náusea, vómito y tos. Los fumadores con bronquitis crónica
pueden toser durante la emersión. Estos pacientes es necesario que
reciban fisioterapia respiratoria antes de la operación y administrar
antisialogogos antes de la inducción. La premedicación oftalmológica
no necesita ser excesiva, una benzodiacepina tal como el midazolan
puede ser de elección ya que es un tranquilizador, mitiga la ansiedad,
produce amnesia y usualmente es bien tolerado.
Dentro de los exámenes de laboratorio previos
a la intervención, comprenden la biometría hemática, perfil de coagulación,
química sanguínea, electrolitos cuando estos pacientes cursan con
enfermedad renal o diabetes o están bajo tratamiento con diuréticos.
El ECG y la radiografía de tórax también son prioritarios.
Monitoreo
en la anestesia oftalmológica
Este control incluye:
- ECG.
- Presión
arterial no invasiva.
- Oximetría
de pulso.
- Capnografía.
- Estetoscopio
esofágico.
- Termómetro
esofágico.
- Estimulador
de nervios periféricos.
Inducción
Entre los inductores
contamos con tiopental, propofol y etomidato en dosis adecuadas
al peso, edad y estado físico. Entre los relajantes musculares tenemos
el vecuronio, atracurio y rocuronio. La intubación endotraqueal
debe ser apoyada con la administración de lidocaína IV a dosis de
1 a 1.5 mg por kg de peso.
Mantenimiento
Disponemos actualmente
de agentes inhalatorios indicados en cirugía oftalmológica como
son el ethrane, isoflurano, desflurano y sevoflurano.
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