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Hay
que tratar de identificar y
preservar el nervio facial en los procedi-mientos quirúrgicos
del oído.
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El
uso de óxido nitroso es discutible en vista que este gas entra al
espacio cerrado representado por el oído medio con mayor rapidez
con la que sale el aire.
En consecuencia las presiones en el oído medio
aumentan durante la administración del óxido nitroso, sólo para
hacerse negativas al suspender el gas. La descontinuación del óxido
nitroso, cuando menos cinco minutos antes de colocar un injerto
timpánico impide la separación subsecuente del injerto, o el aumento
de la presión del oído medio inducido por fármacos.
Es importante mantener un campo quirúrgico sin
sangre especialmente en los procedimientos microquirúrgicos del
oído. Se debe considerar una hipotensión controlada, o la infiltración
local del sitio operatorio con soluciones que contengan adrenalina.
Hay que tratar de identificar y preservar el
nervio facial en los procedimientos quirúrgicos del oído (Fig.
7). Por esta razón, se debe evitar la parálisis intensa de los
músculos esqueléticos inducida por fármacos, que podría impedir
que el cirujano produzca una reacción del nervio facial con estimulación
nerviosa eléctrica directa.
CONSIDERACIONES DE SEGURIDAD EN LA CIRUGÍA
OTORRINOLARINGOLÓGICA
En el quirófano, la unidad de cuidado intensivo
y la unidad de atención postanestésica se producen peligros singulares
para los enfermos y el personal asistencial que intervienen en la
atención otorrinolaringológica y anestésica. Los peligros van desde
insignificantes hasta mortales, y pueden evitarse si se tiene juicio
clínico firme, por planificación y prevención organizada dentro
de cada departamento. Algunos de los peligros se llevan al mínimo
gracias a decisiones clínicas bien cimentadas y observación vigilante,
aunque no son totalmente evitables.
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El interés del clínico por la seguridad de su paciente debe provenir
no del hecho de que se busque evitar complicaciones molestas o pleitos
judiciales, sino más bien por ser un tema de investigación médica,
quiza una ciencia, y porque se basa en el primer consejo de Hipócrates:
Primum non nocere (en primer lugar no dañar).
Hipoxemia
e hipoventilación
Se ha demostrado que la aparición de hipoxemia e hipoventilación
suele depender de:
- Desconexión
no identificada del circuito de respiración del aparato anestésico
en sujetos que necesitan ventilación pulmonar (Fig.
8).
- Intubación
esofágica no reconocida o intubación traqueal fallida.
- La imposibilidad
de ventilar los pulmones después de intubación traqueal.
Extremos de
presión arterial y frecuencia cardiaca
Algunos métodos
otorrinolaringoscópicos imponen un estímulo de intensidad rápidamente
variable: un ejemplo satisfactorio sería la laringoscopia por láser,
en la que hay una técnica repetida y duradera (laringoscopia), pero
el dolor posoperatorio es mínimo. El problema esencial es aminorar
la respuesta del sistema autónomo a estímulos breves e intensos
en tanto se conserva una anestesia lo bastante superficial como
para permitir una recuperación oportuna de la anestesia y la presencia
de amnesia. La isquemia perioperatoria contribuye al infarto de
miocardio en el posoperatorio. Slogoff y Keats demostraron que esto
es más evidente en sujetos que tenían hipertensión, hipotensión
y taquicardia.
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