PAC ANESTESIA-1 C2

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    ANESTESIA PARA CIRUGÍA PLÁSTICA
La inmovilidad de los injertos,
colgajos y tejido trasplantado es necesario en el periodo
postoperatorio, por lo que una
analgesia
adecuada así como la inmovilidad permitirán lograr este objetivo.


La medicación preanestésica es idónea para que el paciente llegue a la sala operatoria somnoliento,
tranquilo, con cierto grado de amnesia, pero cooperador.
El manejo anestésico en cirugía plástica es complejo por varios factores entre ellos podemos mencionar, que algunos agentes anestésicos usados en cirugía general son de poca utilidad aquí, por su labilidad a producir arritmias asociadas a la adrenalina de uso común en este tipo de cirugía; la posición del paciente y el campo quirúrgico limitan en ocasiones la facilidad para mantener segura la vía aérea y aunque la mayoría de las cirugías plásticas involucran sólo tejido superficial, el sangrado aún en pequeñas cantidades puede ser crítico en cuanto al éxito de la cirugía. Por lo tanto el anestesiólogo deberá de hacer un esfuerzo especial para evitar cualquier factor que pueda contribuir al sangrado durante la anestesia.

GENERALIDADES

Dos son los objetivos capitales, el primero es minimizar las pérdidas sanguíneas y el segundo obtener una adecuada perfusión en los injertos y colgajos.
    Cuando la presión venosa se incrementa durante la tos, hipo o vómito, igualmente aumenta el sangrado; la viabilidad de los injertos y colgajos puede disminuirse si se acumula sangre debajo de ellos, por lo que se utilizan medidas que tratan de evitar el sangrado como es el uso de torniquetes, hipotensión, vasoconstrictores locales, etc.
    Es importante considerar que en ocasiones es necesario que los pacientes ingresen a la sala operatoria en varias ocasiones para que la corrección de su patología sea resuelta por completo, por lo que el riesgo a algunos agentes anestésicos deberá de ser considerado cuidadosamente.
    La inmovilidad de los injertos, colgajos y tejidos trasplantados es necesario en el periodo postoperatorio, por lo que una analgesia adecuada así como la inmovilidad permitirán lograr este objetivo.

VALORACIÓN PREANESTÉSICA

Antes de que se inicie la operación, es esencial que el paciente que va a ser sometido a cirugía plástica
sea visitado por el anestesiólogo con el propósito de ganarse la confianza del paciente y disminuir su miedo y ansiedad, además de permitirle a través de la historia clínica conocer las patologías previas, y la naturaleza de la operación; a su vez planear algunos aspectos importantes como la colocación del tubo endotraqueal y la permanencia de éste una vez finalizado el evento anestésico-quirúrgico y la cooperación que se espera por parte de él, la colocación de la venoclisis, soluciones intravenosas que utilizarán, agentes de inducción, relajante muscular, etc. Muchos errores potenciales que se presentan en la inducción de la anestesia pueden ser evitados si se realiza una adecuada evaluación preoperatoria.

MEDICACIÓN PREANESTÉSICA

La medicación preanestésica es idónea para que el paciente llegue a la sala operatoria somnoliento, tranquilo, con cierto grado de amnesia, pero cooperador. Esta condición puede ser obtenida por combinación de drogas; entre ellas encontramos a los anticolinérgicos (atropina, escopolamina), su principal función es disminuir las secreciones en las vías respiratorias, así como la actividad refleja de la faringe, laringe y corazón; los tranquilizantes (benzodiacepinas) juegan un papel muy importante en el efecto ansiolítico, así como miorrelajante; el paciente medicado como benzodiacepinas se encuentra tranquilo, relajado y con cierto grado de amnesia; se han usado también algunos fármacos con funciones tranquilizantes como la proclorfenacina, o la perfenacina; éstas favorecen los efectos hipnóticos de los barbitúricos y narcóticos sin producir hipotensión importante.
   En la medicación preanestésica se han utilizado algunos otros fármacos como barbitúricos, narcóticos o incluso hasta beta bloqueadores; sin embargo la depresión respiratoria, somnolencia importante, hipotensión severa y bradicardia, limitan a la medicación por lo que se recomienda que ésta deberá de darse bajo supervisión estrecha del anestesiólogo.

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