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La
anestesia para cirugía oral suele efectuarse en pacientes
jóvenes físicamente sanos con un estado físico
ASA 1-2.
Al igual que en la cirugía en la cual se involucra las vías
aéreas altas el despertar de la anestesia deberá de
ser rápido y el paciente deberá de extubarse cuando
se encuentre libre de sangrado, secreciones, alerta y con reflejos.
Las fracturas simples del maxilar superior e inferior o nariz normalmente
no requieren de tratamiento urgente o pueden tratarse adecuadamente
sin prisa bajo anestesia local, pero si es una fractura expuesta
entonces ésta se convierte en cirugía de urgencia.
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El análisis de demandas revela
que resultados adversos asociados con eventos respiratorios constituye
el daño más grande a pacientes. se han reconocido tres mecanismos:
- Dejar de ventilar (38%).
- Dejar de reconocer la intubación esofágica (19%).
- Dificultad y fallo en la intubación (18%). Estos tres mecanismos
conforman el 75% de los eventos adversos. La muerte o daño cerebral
ocurrió en 85% de estos casos. En la mayoría, éstos fueron errores
por omisión, esto es dejar de reconocer la magnitud del problema,
dejar de hacer las observaciones apropiadas o dejar de actuar
en forma oportuna. La observación del movimiento del tórax así
como la auscul-tación de los ruidos respiratorios se pueden
complicar por varios factores fisiológicos y ambientales tales
como obesidad, pecho en barril y alto ruido en el medio ambiente.
La visualización del tubo endotraqueal que pasa a través de
las cuerdas vocales a menudo se considera como el patrón de
oro de la verificación de la correcta colocación del tubo endotraqueal;
desafortuna-damente esto no es siempre posible, por lo que el
uso del capnógrafo es de vital importancia para corroborar la
correcta colocación del tubo endotraqueal.
La anestesia para cirugía oral suele efectuarse
en pacientes jóvenes físicamente sanos con un estado físico ASA
1-2. Sin embargo son pacientes que debido a su patología muchas
veces limitan o dificultan la intubación orotraqueal por lo que
ésta debe realizarse por vía nasal, con diferentes técnicas como
intubación a ciegas, o bien por fibroscopia, etc. Además el aneste-siólogo
compite con el cirujano por el acceso a las vías aéreas manteniéndolas
al mismo tiempo libres de sangre y secreciones. En la intubación
nasal se deberá de asegurar bien el tubo endotraqueal y cuidar que
no se encuentre doblado ya que puede lesionar el ala de la nariz
o obstruir la vía aérea. La técnica más segura consiste en anestesia
general con intubación endotraqueal.
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La anestesia local (bloqueo del nervio trigémino) se utiliza para
complementar la técnica anestésica asi como mantener al campo quirúrgico
limpio de sangre debido a que se acompaña de un vasoconstrictor
que generalmente es adrenalina. La cirugía en la cual se involucra
la resección madibular como en el prognatismo o bien osteotomías
y avances no deben de ser consideradas como cirugía menor. La resección
mandibular para prognatismo requiere de intubación nasal; la larin-goscopia
debe de realizarse con una hoja No. 4 (paciente adulto) para la
visualización de la laringe; al igual durante la osteotomía maxilar
deberá de tenerse mucho cuidado con el tubo endotraqueal así como
con las pérdidas sanguíneas. La cirugía ósea profunda de la cavidad
oral provoca muchos estímulos y puede ocasionar trastornos del ritmo
cardiaco. Los métodos que no aseguran la vía aérea como la sedación
intravenosa superficial o la anestesia con óxido nitroso y gases
anestésicos y/o anestésicos intravenosos son peligrosos y difíciles
de manejar por lo que deberán de evitarse.
Al igual que en la cirugía en la cual se involucra
las vías aéreas altas el despertar de la anestesia deberá de ser
rápido y el paciente deberá de extubarse cuando se encuentre libre
de sangrado, secreciones, alerta y con reflejos. Así como sucede
en cirugía de nariz en muchas ocasiones en este tipo de cirugía
se utiliza taponamiento en retrofaringe por lo que antes de extubar
al paciente se deberá de asegurar que este taponamiento sea retirado;
además sobre todo en cirugías en las cuales se realiza osteotomía
de maxilar se fijan las mandíbulas cerrando la cavidad oral con
ligas por lo que la aspiración y el asegurarse que no exista sangrado
activo y que el taponamiento fue retirado antes de que se fijen
las mandíbulas es crucial antes de extubar al paciente. El paciente
se trasladará a la sala de recuperación en semifowler y con la cabeza
de lado para permitir el drenaje de la sangre o secreciones fuera
de la zona de las cuerdas vocales; se deberá de administrar oxígeno
humidificado y vigilar el sangrado o vómitos.
Las fracturas simples del maxilar superior e
inferior o nariz normalmente no requieren de tratamiento urgente
o pueden tratarse adecuadamente sin prisa bajo anestesia local,
pero si es una fractura expuesta entonces ésta se convierte en cirugía
de urgencia.
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