PAC ANESTESIA-1 C3

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AGENTES ANESTÉSICOS Y METABOLISMO CEREBRAL    
Desde hace más de 100 años se sabe que los agentes anestésicos afectan la fisiología cerebral. En 1883, el neurocirujano británico Víctor Horsley reconoció que el éter produce directamente una elevación de la presión arterial, un incremento notable de la sangre venosa, y por tanto, contribuye a producir una hemorragia adicional y molesta. Se desconoce si Horsley observaba el efecto directo sobre el cerebro, o el efecto indirecto de la hipercapnia, pero era y sigue siendo clínicamente obvio que los anestésicos afectan de manera significativa la fisiología vascular y el metabolismo cerebral.
    En este capítulo se hace una revisión de los diferentes métodos para medir el FSC y la tasa metabólica cerebral (TMC), así como de los efectos de los agentes anestésicos sobre el consumo metabólico de oxígeno (CMO2), consumo metabólico de glucosa (Cmgl), flujo sanguíneo cerebral (FSC), autorregulación y presión intracraneana (PIC).

TÉCNICAS DE MEDICIÓN DEL FSC

Una revisión extensa de las diferentes metodologías que se emplean para medir el FSC y la TMC escapan del objetivo de este libro, por lo que sólo se considera una breve descripción sobre este tema.

    Técnica de marcación y eliminación residual. El método original para determinar el FSC propuesto por Kety y Schmidt en 1945, ha experimentado numerosas modificaciones. Pueden hacerse mediciones de la velocidad con que una sustancia administrada por vía intravenosa alcanza su equilibrio en el cerebro, o de manera alternativa, la velocidad con que una sustancia equilibrada se depura. El hidrógeno, óxido nitroso y el xenón133 se emplean como trazadores al registrarse su eliminación residual del cerebro. El método del xenón133 es relativamente no invasivo, se utiliza en humanos, brinda información sobre el flujo regional en la corteza cerebral y además, el aparato es portátil, lo que permite hacer mediciones en el quirófano o en terapia intensiva. Sus limitaciones son el costo y que sólo da información del FSC en la corteza.

    Técnicas embólicas. Se realizan con la ayuda de microesferas
radiactivas de plástico (de 15 micras), marcadas con isótopos emisores de radiaciones gamma que se inyectan en el corazón para su distribución sistémica. El conteo de estas partículas en el cerebro brinda información sobre el FSC (ml/100g de tejido/min). Esta técnica es costosa y plantea riesgo radiactivo.

    Técnicas autorradiográficas. Emplea el principio de marcación de una molécula radiactiva que se da por vía intravenosa. Mide la cantidad del trazador en el cerebro. Se emplea en animales de experimentación, los cuales se decapitan y se congela el cerebro (p. ej. con nitrógeno líquido). Proporciona una imagen de alta resolución del FSC que puede someterse a realce y análisis computarizado.

    Tomografía por emisión de positrones. Implica la inyección intravenosa de isótopos de vida media corta; por ejemplo oxígeno, carbono o flúor que al desintegrarse emiten positrones. Cuando los positrones pasan a través del tejido, chocan con los electrones y producen fotones gamma. Fotodetectores colocados en la cabeza permiten obtener imágenes bi y tridimensionales, semejantes a la tomografía computarizada. De esta forma se puede computar el FSC, TMC y el volumen sanguíneo cerebral (VSC).

    Ultrasonografía Doppler transcraneal. Esta técnica aplica el principio de la ultrasonografía y el desplazamiento Doppler causado por los eritrocitos en movimiento. Es una técnica no invasiva, portátil y económica. Entre sus desventajas se señala que en un 10 % de los pacientes se obtiene una señal inadecuada y que los valores del FSC se dan en valores porcentuales no absolutos.

TÉCNICAS DE MEDICIÓN DEL METABOLISMO CEREBRAL

Diferencia del contenido arteriovenoso. Como ya se mencionó antes, el cerebro consume casi exclusivamente oxígeno y glucosa. El procedimiento más sencillo para la determinación del metabolismo cerebral es contrastar las concentraciones arteriales y venosas de cualquiera de estos dos sustratos (por ejemplo, la diferencia arteriovenosa del contenido del oxígeno).
En este capítulo se hace una revisión de los diferentes métodos para medir el FSC y la tasa metabólica cerebral.

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