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El
edema tiene su origen en el desplaza-miento anormal del agua y electrolitos
de la luz del vaso hacia el cerebro o viceversa.
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Cuando
la PPC se reduce llega una cantidad menor de sangre y nutrientes
al cerebro. El organismo lleva a cabo un mecanismo de compensación,
a través de un aumento de la PAM por arriba de 90 mm Hg (por ejemplo,
120 mm Hg), entonces tendríamos:
PPC=PAM-PIC
80 = 120-40
Se debe recordar que el FSC normal es de 50 ml/100g/min.
Cuando disminuye a 18 ml/100g/min, el trazado ECG se hace plano
y cuando es de 10 ml/100g/min (equivalente a una PPC de 20 mm Hg),
el daño al tejido cerebral es irreversible.
Los ajustes fisiológicos restablecen temporalmente
la PPC y tienen una acción limitada, ya que al aumentar el VSC,
producen nuevo aumento de la PIC. De continuar sucediéndose estos
cambios, se llega a un estado terminal, cuya vía final común es
la isquemia cerebral, acidosis y pérdida de la autorregulación del
FSC.
Perdida la autorregulación, el FSC sigue pasivamente
las fluctuaciones de la PAM, y una pequeña disminución de ésta puede
causar una isquemia cerebral total. Recordemos que la autorregulación
del FSC se mantiene normal con una PAM entre 50 y 150 mm Hg. La
interrelación entre el FSC, PAM y PIC se muestra en la figura
7.
La disminución de la PPC conduce a isquemia cerebral
y al desarrollo de edema cerebral, el cual a su vez ocasiona un
aumento mayor de la PIC, y una disminución más acentuada del FSC,
generándose así
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un
circulo vicioso, que finalmente causa daño neuronal irreversible,
como se observa en la figura 7.
TIPOS DE EDEMA CEREBRAL
El edema cerebral se define como el aumento del contenido de agua
en el tejido cerebral. Como se recordará, el tejido cerebral contiene
75 % de agua, de tal forma, que la formación de edema incrementará
significativamente el volumen del tejido cerebral, que en condiciones
normales representa 86% del contenido intracraneal.
Se han descrito varios tipos de edema los cuales
están relacionados con la integridad de la barrera hematoencefálica
(BHE). El cuadro 8 muestra los diferentes
tipos de edema cerebral y las alteraciones relacionadas con el desplazamiento
de líquidos a través de la BHE. El edema tiene su origen en el desplazamiento
anormal del agua y electrolitos de la luz del vaso hacia el cerebro
o viceversa, y depende de los gradientes osmóticos, de la presión
hidrostática y de la presión coloidosmótica. Así, cuando aumentamos
la osmolaridad intravascular con la administración de manitol, se
produce un flujo de agua del tejido cerebral hacia la luz del vaso
y el edema disminuye.
El tipo de edema cerebral más común es el vasogénico,
el cual se caracteriza por la ruptura de la BHE, con salida de plasma
y proteínas del interior de los vasos hacia el tejido cerebral,
principalmente hacia la sustancia blanca, diseminándose extracelularmente
entre los diferentes tractos fibrosos.
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