PAC ANESTESIA-1 C3

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   El monitoreo anestésico de la MAV incluye el mismo que para los aneurismas, pero aquí, los potenciales evocados durante la disección y resección de la malformación juegan un papel muy importante. De esta forma, antes de la resección el vaso se pinza y se toma un trazado. Si no se presenta alteración con respecto a uno tomado previamente, se procede a resecarlo. Si por el contrario, se presentan cambios con respecto al trazo control, el vaso debe respetarse, con lo cual se evita dejar sin perfusión una región del cerebro.
    En cuanto al manejo anestésico durante la cirugía de la MAV, deben tomarse las mismas precauciones en la inducción y mantenimiento
de la anestesia que la señalada para los aneurismas. La hipotensión moderada está indicada para controlar la fragilidad capilar y el efecto de masa de la MAV. El síndrome de edema cerebral debe tratarse de manera agresiva (manitol, tiopental, lidocaína). Debe recordarse que en estos casos, la hiperventilación puede aumentar el robo a la MAV. El cuidado postoperatorio de la MAV es igual que en los aneurismas.
    Finalmente, se debe tener presente que la alteración final común de las enfermedades cerebrovasculares es la isquemia cerebral. En la figura 8 se muestra la patología cerebrovascular y la vía final (isquemia).

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