PAC ANESTESIA-1 C4

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La administración anticipada de antieméticos permite el control oportuno de la náusea y el vómito.
    El droperidol administrado por vía intravenosa a dosis de 10 a 25 µg/kg a adultos justo antes de la inducción anestésica, disminuye significativamente la incidencia de náusea y vómito postoperatorios. Se observa una mayor somnolencia cuando la dosis de droperidol excede la dosis de 25 µg/kg. En pacientes pediátricos postoperados de cirugía oftálmica existe una incidencia mayor de náusea y vómito; la administración de 50 a 75 µg/kg de droperidol, reduce la posibilidad de vómito, pero puede prolongar el tiempo de recuperación.
    La combinación de droperidol-metoclopramida es eficaz para reducir la incidencia de náusea y vómito postoperatorio. Se administran una dosis total de 0.5 a 1.0 mg IV de droperidol y 10 a 20 mg/IV de metoclopramida cinco minutos antes de la inducción anestésica.

Sangrado

El sangrado es en general, una complicación y una contraindicación para dar de alta. El sangrado adenoideo por manipulación nasal suele ser autolimitado. Pueden ser de utilidad las gotas nasales de neosinefrina al 0.5%.
CRITERIOS DE EXTERNAMIENTO DE LA UNIDAD AMBULATORIA

Los criterios de externamiento después de anestesia epidural o raquídea incluyen: presencia de sensaciones normales, capacidad para caminar (retorno de la función motora y propiocepción) y capacidad para orinar (recuperación del sistema nervioso simpático).
    Es indispensable que antes de enviar el paciente a su casa, se den instrucciones con respecto a la dieta (inicialmente líquidos claros y evitar el alcohol durante las primeras 24 horas) y deberá informarse la posibilidad de molestias menores como dolor de garganta (en anestesia general), náusea, mareo, dolor de la herida quirúrgica y mialgias aproximadamente durante las 24 horas.
    No debe manejar automóvil o tomar decisiones importantes por un mínimo de 24 a 48 horas. Es necesario mantener a los pacientes o persona responsable en comunicación con su cirujano y anestesiólogo, por lo que se debe contar con el número telefónico de los pacientes y médicos de la unidad de cirugía externa.
    El estado del paciente se verifica al día siguiente, en la mayoría de los casos mediante una entrevista telefónica.
La combinación de droperidol-
metoclo-pramida es eficaz para reducir la incidencia de náusea y vómito postoperatorio.

A
NESTESIA EN CIRUGÍA UROLÓGICA
   
La gran variedad de procedimientos para cirugía urológica permiten al anestesiólogo emplear una diversidad de técnica anestésicas y de agentes, desde el recién nacido hasta el paciente anciano, desde el paciente neurológico hasta la mujer embarazada.
   Las cirugías urológicas en el adulto más frecuentemente realizadas son: resección transuretral de próstata (RTUP), extracción de cálculos ureterales, pielocaliceales y vesicales, nefrostomía, nefrectomía y resección de tumores vesicales. Por su importancia y particular interés para el anestesiólogo analizaremos los siguientes tópicos: litotripsia, resección transuretral de próstata y nefrectomía.
LITOTRIPSIA

Introducción

El cólico renal no es difícil de identificar. El paciente presenta inquietud, facies de dolor agudo, el dolor cólico se inicia en el flanco, irradiado hacia delante a la región inguinal y se relaciona con la movilidad del cálculo hacia la vejiga. Los síntomas se acompañan de disuria, hematuria, polaquiuria, malestar general y fiebre. Una vez que la piedra pasa a la vejiga, ocurre un inmediato alivio. La infección y la obstrucción contribuyen a un aumento en la morbilidad. La presentación de la litiasis renal es tres veces más frecuente en el hombre que en la mujer, más en las naciones industrializadas, más en los profesionales que en la clase trabajadora y más en blancos caucásicos que en los asiáticos o africanos.
   

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