Algunos pacientes requieren hospitalización para realizarles procedimientos
endourológicos para aliviar la obstrucción de la fragmentación de
los cálculos renales que llegan a formar columnas ureterales calculosas.
Técnica de anestesia
Además de la vigilancia que ofrece el anestesiólogo y seguridad
en el procedimiento se debe prevenir o evitar el dolor durante el
procedimiento. Esto se logra con anestesia general intravenosa,
inhalatoria, regional peridural o subaracnoidea. Con los litotriptores
de tercera generación muchos de estos procedimientos se pueden llegar
a hacer con sedación y analgesia combinando un inductor de vida
media corta y rápida eliminación con un opioide de las misma características,
máxime si el paciente está como ambulatorio o como de corta estancia
hospitalaria para que su recuperación sea inmediata y sin complicaciones.
RESECCIÓN TRANSURETRAL DE LA PRÓSTATA
Introducción
La localización anatómica de la próstata es estratégica y crítica
para la salida de la orina (Fig. 1). La obstrucción
al flujo urinario por inflamación, hipertrofia o neoplasia de la
próstata es motivo de consulta médica para diagnóstico y tratamiento.
La hipertrofia prostática del adulto es generalmente benigna. A
la edad de 40 años el hombre inicia con síntomas de obstrucción
ocasionados por hipertrofia prostática benigna (HPB) en el 10% de
la población general, a los
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50
años el 25% y a los 80 años el 90% (Cuadro 6).
Fisiopatología
El origen de la hiperplasia prostática benigna (HPB) está estrechamente
relacionado con el nivel de hormonas circulantes. En el anciano
este nivel de hormonas desciende, especialmente los andrógenos y
la dehidrotestosterona (andrógeno activo de la próstata) y va a
dar origen a la HPB. En un hombre castrado o que pierda su actividad
testicular antes de la pubertad no desarrolla HPB. En un adulto
con HPB, con orquiectomía bilateral, le ocasionará atrofia del epitelio
prostático. Mientras no se corrija la obstrucción, el paciente geriátrico
tendrá una historia crónica de retención de orina, estasis e infección
de la vía urinaria, formación de cálculos vesicales, hipertrofia
de las paredes vesicales, trabeculación vesical, hidronefrosis y
divertículos vesicales (Fig. 2).
Síntomas de la uropatía obstructiva
Los síntomas pueden iniciarse como obstructivos o irritativos.
Obstructivos. Se inician con la dificultad para
iniciar la micción, esfuerzo para vaciar la vejiga, disminución
de la fuerza y calibre del chorro, goteo continuo o residual al
final de la micción, sensación de vaciamiento incompleto de la vejiga
y retención urinaria (Cuadro 7).
Irritativos. Se caracterizan por un aumento en
la frecuencia de las micciones, nicturia, disuria, urgencia para
orinar e incontinencia (Cuadro 8).
Estos últimos pueden ser por vaciamiento incompleto o por infección
de las vías urinarias.
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Con
los litotriptores de tercera
generación muchos de estos
procedimientos se pueden llegar a hacer con sedación y analgesia.
El origen de la hiperplasia prostática benigna está
estrechamente relacionado con el nivel de hormonas circulantes. |