PAC ANESTESIA-1 C4

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El sangrado postoperatorio puede ser provocado por la manipulación de la sonda vesical por el paciente inquieto al rozar o traumatizar el lecho prostático.


Independiente-mente de la técnica seleccionada, una vez terminada la cirugía, el cuidado del paciente geriátrico con RTUP debe de continuar.
Existe una fórmula práctica para cuantificar el sangrado transoperatorio:

Hematocrito del irrigante x volumen del irrigante/ hematocrito inicial = Pérdida de sangre

    Ejemplo: Paciente de 80 kg sometido a RTUP. Su hematocrito inicial es de 40%, se utilizan 3 l de solución de irrigación y se recolectan, se envía al laboratorio la mezcla de sangre con la solución de irrigación informando un hematocrito de 10%. Según la fórmula anterior: 0.10 x 3000/ 0.40= 750 ml de pérdidas sanguíneas.
    El sangrado postoperatorio puede ser provocado por la manipulación de la sonda vesical por el paciente inquieto al rozar o traumatizar el lecho prostático; habitualmente el sangrado cede espontáneamente, en ocasiones es necesario reintervenir para controlar el sangrado, coagulando los vasos abiertos o superficies cruentas. La trombocitopenia dilucional es otra causa de sangrado después de la RTUP, se corrige reponiendo plaquetas. De los sangrados postoperatorios más graves se encuentra la coagulación intravascular diseminada (CID). Esta coagulopatía ocurre al entrar al torrente circulatorio tromboplastina de origen prostático que desencadena este síndrome. Puede ocurrir el fenómeno inverso cuando las sustancias ingresadas al aparato circulatorio sean fibrinolisinas prostáticas dando lugar a una fibrinolisis secundaria. Frecuentemente el paciente con uropatía obstructiva tiene infección, que al momento de hacer la RTUP utilizando la irrigación a presión hace que las bacterias que entran al torrente circulatorio ocasionen bacteremia y septicemia tardía en aproximadamente 6% de los paciente intervenidos.

Tratamiento de las complicaciones de la RTUP
  1. Solicite la terminación del procedimiento quirúrgico, lo más pronto posible.
  2. Administre furosemide 20 mg i.v.
  3. Administre O2 por cánula nasal o mascarilla; si el paciente tiene edema pulmonar, intube la tráquea y asista la ventilación con presión positiva al final de la espiración y O2 al 100%.
  4. Gases arteriales y determinación de electrolitos séricos, especialmente sodio.
  5. Sí el sodio sérico está por abajo de 120 mEq/l y está sintomático el paciente administre solución salina hipertónica 3 -5%, pero no más de 100 ml/hora.
f.
Si hay depresión cardiopulmonar, monitorice invasivamente al paciente para facilitar su manejo hemodinámico.
g.
Si ha perdido masa eritrocítica, administre preferentemente paquete globular, para restablecer la capacidad transportadora de O2 a los tejidos.
h.
Ante la CID o fibrinolisis secundaria diagnosticada administre tratamiento específico.

Recuperación postanestésica

Independientemente de la técnica seleccionada, una vez terminada la cirugía, el cuidado del paciente geriátrico con RTUP debe de continuar. No olvidar que la hipoxia puede ocurrir en el traslado del paciente a la sala de recuperación postanestésica, tenga la precaución de tener oxígeno de traslado y suministrar oxígeno adicional en la salas de recuperación ya que las demandas de O2 pueden aumentar hasta 500% por el escalofrío, que consume una gran cantidad de energía. En un estudio reciente realizado en población geriátrica se encontró que el consumo de O2 sólo aumentó en un 38%. Corrija la hipotermia provocada en el transoperatorio, déle confianza al paciente acercándole inmediatamente sus pertenencias de uso personal, como son: dentaduras, lentes o su aparato para la audición y ayúdele a conservar o a recuperar orientación en tiempo, lugar y espacio, diciéndole donde está, que día y que hora es, que la cirugía ha terminado y todo aquello que lo pueda ubicar rápidamente.

NEFRECTOMÍA

Introducción

La nefrectomía representa un reto para el Anestesiólogo en su manejo perioperatorio. Las enfermedades acompañantes o subyacentes que concurren en la nefrectomía son múltiples: hipertensión arterial, anemia, hipeuricemia, hiperkalemia, coagulopatías, insuficiencia cardiaca, baja resistencia a las infecciones y sobre todo el arsenal terapéutico que reciben este tipo de pacientes. La interacción medicamentosa es un riesgo adicional durante el transanestésico en este tipo de pacientes. El donador sano que se le efectúa una nefrectomía para un paciente con insuficiencia renal en fase sustitutiva o terminal programado para trasplante renal, aún tiene que enfrentar los problemas relacionados con la posición. La nefrectomía por vía laparoscópica está teniendo mucho auge. Lo mismo se utiliza para nefrectomía por neoplasia que para extraer el riñón para donación.

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