PAC ANESTESIA-1 C4

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Bajo estrés leve a moderado, el flujo sanguíneo renal disminuye un poco, pero las arteriolas aferentes se constriñen, lo que conserva el índice de filtración glomerular. Durante periodos de tensión intensa (hemorragia, hipoxia, sepsis, procedimientos quirúrgicos mayores) disminuyen tanto el flujo sanguíneo renal como el índice de filtración glomerular como consecuencia de la hiperactividad del simpático. Este fenómeno también se observa cuando se administran concentraciones altas de adrenalina o noradrenalina.
   El eje renina-angiotensina-aldosterona también tiene efecto sobre el flujo sanguíneo renal. La renina, una enzima proteolítica que se forma en la mácula densa del aparato yuxtaglomerular, actúa sobre el angiotensinógeno en la circulación para formar angiotensina I. Las enzimas en el pulmón y en el plasma transforman a ésta en angiotensina II, un potente agente presor y vasoconstrictor renal (en especial de la arteriola eferente), además de que es un factor liberador de aldosterona. Los estímulos para la liberación de renina incluyen el contenido tubular de sodio, niveles de catecolaminas, actividad simpática y tono arteriolar aferente. Durante los períodos de estrés, las concentraciones de angiotensina se elevan y contribuyen (junto con el estímulo simpático y nivel de catecolaminas) a disminuir el flujo sanguíneo renal.
    También se encuentran prostaglandinas dentro del riñón. Las prostaglandinas son mediadores intrínsecos del flujo sanguíneo y producen vasodilatación.
   La sangre fluye hacia la médula a través de los vasos rectos, los cuales son continuación de las arteriolas eferentes glomerulares yuxtamedulares. Los haces de vasos rectos no descienden a la profundidad de la médula y la porción interna de ésta sólo recibe de 1 a 3% del flujo sanguíneo renal. La disposición en asa de los vasos rectos funciona
como un intercambiador de contracorriente. El agua sale de la rama descendente y entra a la rama ascendente más hipertónica, lo que constituye una derivación de la médula interna. Los solutos medulares viajan en dirección contraria, salen de la rama ascendente hipertónica y entran a la parte descendente de menor tonicidad. De esta forma, se mantiene un gradiente osmótico; la punta de la papila renal tiene una osmolalidad de 1 200 miliosmoles por kilogramo.

DISMINUCIÓN DEL FLUJO SANGUÍNEO RENAL Y OLIGURIA

La respuesta inicial a la disminución del flujo sanguíneo renal es conservar la ultrafiltración por medio de una redistribución del flujo sanguíneo hacia los riñónes, vasodilatación arteriolar aferente selectiva y vasoconstricción de las arteriolas eferentes. La hipoperfusión renal también ocasiona absorción activa de sodio y absorción pasiva de agua en la rama ascendente del asa de Henle. Los mecanismos compensadores simpático-suprarrenales redistribuyen el flujo sanguíneo a partir de la capa externa de la corteza a la capa interna de ésta y a la médula. Si la hipoperfusión persiste o empeora a pesar de los mecanismos compensadores iniciales, al tiempo que se reabsorbe el sodio en la rama ascendente, el aumento de sodio se transporta a la mácula densa, lo que produce vasoconstricción de las arteriolas aferentes y disminución en el filtrado glomerular. Con la disminución del índice de filtración glomerular, llegan menos solutos a la rama ascendente del asa y como hay un menor aporte de solutos, se reabsorben menos (ya que es un proceso que requiere energía). De esta manera, se requiere menos oxígeno y el efecto neto es que la vasoconstricción de las arteriolas aferentes disminuye los procesos que consumen oxígeno.


Cuadro 10. Filtración, reabsorción y excreción de distintas sustancias por los riñones

 
Cantidad filtrada
Cantidad reabsorbida
Cantidad excretada
% reabsorbido de la carga filtrada

Glucosa (g/día)
180
180
0
100
Bicarbonato (mEq/día)
4 320
4 318
2
>99.9
Sodio (mEq/día)
25 560
25 410
150
99.4
Cloro (mEq/día)
19 440
19 260
180
99.1
Urea (g/día)
46.8
23.4
23.4
50
Creatinina (g/día)
1.8
0
1.8
0



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