PAC ANESTESIA-1 C4

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La oliguria es el signo que refleja la disminución en el flujo sanguíneo renal y en el aporte de oxígeno y es resultado de los mecanismos compensa-torios diseñados para prevenir el daño renal isquémico.


Los informes de incidencia de insuficiencia renal perioperatoria varían desde 0.1 hasta 50%.
Sin embargo, el resultado final es la oliguria. La oliguria es el signo que refleja la disminución en el flujo sanguíneo renal y en el aporte de oxígeno y es resultado de los mecanismos compensatorios diseñados para prevenir el daño renal isquémico. En la figura 8 se representan los mecanismos renales que se desencadenan ante una disminución de la presión arterial.

FACTORES DE RIESGO QUE SE ASOCIAN A INSUFICIENCIA RENAL POSTOPERATORIA

Por definición, la insuficiencia renal expresa una función glomerular deteriorada que se manifiesta por alteración en las cifras de nitrógeno ureico o creatinina en sangre, índice de filtración glomerular o por daño de la función tubular que se mide por la densidad específica urinaria, osmolalidad o excreción fraccional de sodio.
    Los factores de riesgo renal preoperatorio (aumento de nitrógeno ureico y creatinina en sangre y antecedentes de disfunción renal), la disfunción del ventrículo izquierdo, edad avanzada, ictericia, diabetes, cirugía de aorta y la sepsis son factores predictivos de insuficiencia renal postoperatoria. Los pacientes que se someten a cirugía cardiaca o aórtica tienen un riesgo particular para el desarrollo de insuficiencia renal postoperatoria. La incidencia de insuficiencia renal aguda en relación con la cirugía de aorta es cercana a 8%; el índice de mortalidad en tales casos es alrededor de 60%. La causa más frecuente de insuficiencia renal aguda es la lesión isquémica que conduce a necrosis tubular aguda. Los aneurismas suprarrenales complicados (rotos o en expansión), tienen mayor incidencia de insuficiencia renal aguda (10 a 30%) que los aneurismas infrarrenales no complicados (5%). La colocación de pinzas cruzadas a nivel suprarrenal
conlleva una mayor incidencia de insuficiencia renal aguda, en comparación con la colocación de pinzas a nivel infrarrenal.
   La circulación extracorpórea disminuye el flujo sanguíneo renal y el índice de filtración glomerular en un 30%; parece que la circulación extracorpórea no pulsátil lo afecta aún más. La correlación entre la duración de la circulación extracorpórea y la aparición de la insuficiencia renal aguda es lineal. La hemólisis que se relaciona con estos procedimientos también puede causar insuficiencia renal, pero la insuficiencia renal asociada con la circulación extracorpórea es con mucho la principal etiología. Los procedimientos quirúrgicos valvulares muestran el doble de incidencia de insuficiencia renal aguda en comparación con el injerto para revascularización coronaria.
    Los informes de incidencia de insuficiencia renal perioperatoria varían desde 0.1 hasta 50%. Pero una vez que se establece el diagnóstico, la insuficiencia renal aguda conserva un índice de mortalidad entre 20 y 90%, a pesar de los avances tecnológicos actuales. El número de otros sistemas orgánicos con disfunciones agregadas se correlaciona con un aumento de la mortalidad. La insuficiencia renal aislada tiene un índice de mortalidad tan sólo de 10%, pero éste aumenta a 60 y 90% cuando fallan dos o tres sistemas orgánicos (por ejemplo, en la sepsis con falla orgánica múltiple). La insuficiencia renal perioperatoria explica la mitad de todos los casos que requieren diálisis aguda.

EVALUACIÓN PREOPERATORIA DE LA FUNCIÓN RENAL

La mejor información respecto a la capacidad funcional renal es obtenida de los exámenes de laboratorio.


Figura 8. Mecanismo de retroalimentación de la mácula densa mediante el cual se regula la presión hidrostática glomerular y la tasa de filtración glomerular cuando disminuye la presión arterial renal




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