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Así mismo el tipo de fármacos y la monitorización
se deben valorar y justificar en cada caso particular.
La anestesia regional (bloqueo peridural o subaracnoideo),
se reserva para la cirugía de abdomen inferior y ciertamente tiene
cabida en algunos tratamientos quirúrgicos supraumbilicales como
es el caso de la colecistectomía abierta o las laparotomías extensas,
si se tiene el cuidado y el buen juicio de ofrecer un nivel alto
de bloqueo (T1-T4) que garantice la abolición de respuestas simpáticas
y parasimpáticas que se producen por la manipulación de órganos
y estructuras abdominales superiores; en estos casos es necesario
ofrecer sedación endovenosa transoperatoria y reconocer que no todos
los pacientes toleran las parestesias que se presentan en los miembros
superiores como consecuencia del bloqueo torácico alto y la disminución
en la fuerza para la ventilación por el bloqueo de los músculos
intercostales.
La anestesia general o combinada (anestesia regional
más intubación orotraqueal) es la indicada para intervenciones quirúrgicas
del abdomen superior; o en aquellas que requieran resecciones extensas,
con tiempos quirúrgicos muy prolongados y pacientes graves con descontrol
hemodinámico o sin él.
La anestesia combinada, mezclada o mixta se refiere
a la ejecución de una técnica regional (bloqueo peridural o subaracnoideo)
más la intubación orotraqueal con anestesia general ligera; de esta
forma se provee de anestesia quirúrgica con las técnicas regionales
y se garantiza el aislamiento y protección de la vía aérea mediante
la intubacion de la tráquea; así mismo el uso de concentraciones
mínimas de anestésicos inhalatorios o dosis mínimas de agentes endovenosos
permiten ofrecer amnesia e hipnosis superficial y tolerar el tubo
endotraqueal, con el beneficio de una recuperación postanestésica
rápida y supresión del dolor postquirúrgico mediante el uso de infusiones
de anestésicos locales a nivel peridural.
El estrés quirúrgico desencadena una respuesta
metabólica por activación del
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sistema
nervioso a través del trauma local. La respuesta al estrés quirúrgico
incluye la liberación de hormonas neuroendocrinas y citocinas locales.
Los efectos de esta respuesta neuroendocrina
pueden ser perjudiciales y las concentraciones séricas de estas
hormonas se correlacionan con la severidad del daño y con los resultados
postoperatorios.
La anestesia y la analgesia peridural ofrecen
la ventaja sobre la anestesia general, de suprimir la respuesta
neuroendocrina al trauma quirúrgico; la supresión completa de la
respuesta al estrés requiere de una simpatectomía completa y el
bloqueo somático del área quirúrgica (es necesaria una extensión
amplia de bloqueo, que abarca de T4 a S5 al pinchazo de una aguja),
incluso se requieren niveles más altos (T1 a T5) para el bloqueo
selectivo de la inervación simpática del corazón.
Por otra parte el uso de la técnica combinada
se ha relacionado con una mejor evolución de los pacientes de alto
riesgo.
Las desventajas de la anestesia combinada son:
se requiere invertir tiempo “extra” para ejecutar la técnica regional
y se puede presentar descontrol hemodinámico. Sus indicaciones en
el escenario de la cirugía general abarcan la cirugía abdominal
alta, la población de alto riesgo, el tiempo quirúrgico prolongado
y la protección de la vía aérea.
Sus contraindicaciones son las de la anestesia
regional: rechazo del paciente, coagulopatía, infección en el sitio
de punción, hipovolemia no corregida y sepsis.
Existen aspectos que deben considerarse en el
periodo postoperatorio de la cirugía abdominal, para favorecer una
adecuada recuperación:
- Implementar
analgesia postquirúrgica efectiva.
- Ofrecer
fisioterapia pulmonar en los casos que lo ameriten.
- Dar apoyo
con nutrición parenteral total en aquellos pacientes con ayuno
prolongado. Ingreso a la unidad de cuidados intensivos en pacientes
críticamente enfermos.
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La
anestesia regional (bloqueo peridural o
subaracnoideo), se reserva para la cirugía de abdomen inferior.
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