PAC ANESTESIA-1 C4

Contenido | Anterior | Siguiente

El buen éxito anestésico de una cirugía ambulatoria se manifiesta por la pronta recuperación postoperatoria del estado de alerta, reanudación de la ambulación, ausencia de dolor y tolerancia de alimentos.
La necesidad de pruebas adicionales está determinada por la edad, el estado físico del paciente y cambio en las condiciones de salud desde el momento en que se hizo la prueba original. Muchos centros están reconsiderando los requerimientos establecidos para electrocardiograma y rayos X de tórax con base en la edad del paciente. Esto es para mantener una armonía con los costos de hospitalización.
    Por anticipado se proporcionan instrucciones escritas que describen las actividades de los periodos preoperatorio, admisión y recuperación. La mayoría de los formatos enfatiza las siguiente instrucciones para los pacientes:
a) Antes de la cirugía:
  1. No tome líquidos o alimentos después de la media noche.
  2. Notifique al cirujano y al anestesiólogo cualquier cambio en su condición física (escalofríos, fiebre, cefalea, etc.).
  3. Si toma algún medicamento, no suspenderlo el día de la cirugía.
b) Después de la cirugía:
  1. Haga los arreglos para que un adulto lo acompañe a su casa.
  2. No se le permitirá abordar un vehículo público sin la compañía de otro adulto.
  3. No debe ingerir bebidas alcohólicas o medicamentos depresores del sistema nervioso sin que lo sepan su cirujano y su anestesiólogo.
  4. No debe conducir un auto u operar maquinaria compleja durante 24 horas.
  5. Las tomas de decisiones importantes deben ser pospuestas hasta después de una recuperación completa (48 a 72 horas).
    Con la finalidad de protección legal del personal médico en servicio y del centro hospitalario estas instrucciones deben ser firmadas por el paciente y un testigo antes de que se administre la medicación preanestésica y la anestesia.
    En la mayoría de los centros se aconseja no dar medicación preanestésica o bien que ésta sea mínima. Es muy importante seleccionar fármacos, dosis y vías de administración que sean prácticas y no prolonguen la recuperación. Los fármacos que se utilizan para la medicación preanestésica de los pacientes externos incluyen analgésicos opioides de corta duración de acción (fentanil 1.5 µg/kg/iv), hipnóticos-sedantes (diacepam por vía oral, midazolam intramuscular),
anticolinérgicos, antagonistas de receptores H2, antiácidos y metoclopramida.
    En los pacientes pediátricos, la administración oral de diacepam 0.15 µg/kg, meperidina 1.5 mg/kg y atropina 0.02 mg/kg, permite disminuir los problemas perioperatorios sin que se prolongue el tiempo de recuperación.
    La evaluación preoperatoria y la correcta selección de agentes para la medicación preanestésica es muy importante en los pacientes geriátricos. Se deben hacer todos los esfuerzos para que este grupo de pacientes sean vistos por el cirujano, anestesiólogo y evaluados por un internista el mismo día. Deben ser entendidas y aclaradas las instrucciones pre y postoperatorias tanto por el paciente como por otro adulto responsable que esté comprometido con la preparación preoperatoria y el cuidado postoperatorio del paciente en casa.

TÉCNICAS Y FÁRMACOS PARA ANESTESIA AMBULATORIA

El buen éxito anestésico de una cirugía ambulatoria se manifiesta por la pronta recuperación postoperatoria del estado de alerta, reanudación de la ambulación, ausencia de dolor y tolerancia de alimentos.

   Anestesia regional. Una experiencia satisfactoria con anestesia regional ambulatoria depende de la selección apropiada del paciente, de los sedantes, los anestésicos locales y la técnica regional específica.
    El tiempo para llevar a cabo el bloqueo y permitir su inicio es una fuente posible de retraso cuando los procedimientos son de corta duración y el tiempo de programación entre uno y otro paciente es rápido. La debilidad musculoesquelética residual prolonga el momento del alta hospitalaria.
    Los fármacos de corta duración de acción (midazolam, fentanil, alfentanil), se indican en pacientes seleccionados ansiosos, o cuando se buscan parestesias al efectuar el bloqueo. Debe titularse la dosis individualmente para evitar el exceso de sedación.
    Los anestésicos locales de acción corta (cloroprocaína, lidocaína) reducen la posibilidad de debilidad musculoesquelética postoperatoria indeseable. La infiltración de la herida con bupivacaína al 0.25% proporciona analgesia postoperatoria prolongada.
    Es indispensable considerar los efectos colaterales potenciales cuando se seleccionan las técnicas anestésicas regionales para cirugía ambulatoria.

Contenido | Anterior | Siguiente