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Las
anormalidades en la movilidad del ventrículo izquierdo usualmente
correlacionan con el sitio electro-cardiográfico del infarto.
Las imágenes de perfusión miocárdica, con Talio
o con Tecnesio-Sesta-Mibi, son extremadamente sensibles para visualizar
un infarto agudo del miocardio.
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Otros
signos ecocardiográficos que se identifican en el área infartada,
es el adelgazamiento o la falta de engrosamiento sistólico a diferencia
de las áreas no infartadas. La caracterización de las técnicas de
ultrasonido miocárdico, son de utilidad para identificar la ecointensidad
de la cicatriz miocárdica entre miocardio isquémico, y miocardio
infartado,21 además las
áreas de disinergia pueden valorarse con estudios seriados, fácilmente
repetibles, para evaluar la terapia de reperfusión que se haya elegido.
El ECO bidimensional es de especial utilidad en la detección de
complicaciones mecánicas del IAM, como aneurismas, seudoaneurismas,
rupturas septales, disfunción y/o ruptura del músculo papilar, en
presencia de un soplo de insuficiencia mitral, ruptura miocárdica,
derrame pericárdico y formación de trombos en el ventrículo izquierdo.22
El ECO Doppler usado junto con el eco bidimensional es de especial
utilidad para detectar y evaluar la repercusión sobre las válvulas
mitral y tricuspídea así como la presencia de una ruptura del septum
interventricular.23
Finalmente debe recordarse que las técnicas ecocardiográficas
son métodos que dependen del operador, lo que significa que deben
ser realizadas por expertos para aprovechar su máxima utilidad en
el diagnóstico.
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Estudios
de perfusión miocárdica en la detección de infarto agudo del miocardio
Las imágenes de perfusión miocárdica, con Talio o con Tecnesio-Sesta-Mibi,
son extremadamente sensibles para visualizar un infarto agudo del
miocardio (Fig. 34). El tiempo en el cual se
toman las imágenes después del IAM son determinantes en los resultados
que se obtengan, ya que las imágenes obtenidas durante las seis
primeras horas del inicio del dolor precordial, invariablemente
muestran defectos en la perfusión y la localización anatómica en
la mayoría de los pacientes.24
A medida que el tiempo transcurre y es mayor entre el inicio del
dolor y la toma de imágenes algunos pacientes pueden tener imágenes
de perfusión normales, ya que se ha visto que las tomas seriadas
a diferentes tiempos, han mostrado que las imágenes de los defectos
de perfusión disminuyen con el tiempo. Se sabe que en aproximadamente
20% de los pacientes con IAM, ocurre trombolisis espontánea, la
cual puede resultar en una mejoría de las imágenes de perfusión.
La localización y el tamaño de los defectos de perfusión en el IAM,
obtenidas con este método correlacionan adecuadamente con los hallazgos
de necropsia.25
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