PAC CARDIO-2 Tomo 10

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Como sus principales desventajas:
  1. Menor experiencia.
  2. Falta de disponibilidad.
  3. Depende de la experiencia del cardiólogo intervencionista.
  4. Su realización (tiempo) depende del operativo existente.
    Cuando debemos de tomar la decisión para determinar que métodos utilizar, Lange establece los siguientes puntos como relevantes:
  1. Tiempo de tratamiento.
  2. Efectos sobre la mortalidad (temprana y tardía).
  3. Cantidad de miocardio “salvado”.
  4. Permeabilidad de la arteria responsable del infarto.
  5. Eventos isquémicos recurrentes.
  6. Costo del tratamiento.
     En el momento que reflexionamos en estos puntos y analizamos los resultados de la literatura, observamos que realmente no hay un método de reperfusión superior a otro, ya que por ejemplo el tratamiento trombolítico se aplica de 30-60 minutos más rápido que la AD, pero el porcentaje de flujo TIMI III con el trombolítico es menor. Analicemos este hecho detenidamente. La mortalidad informada con tratamiento trombolítico en la primera hora del IAM es menor de 2% y cuando éste se aplica después de la tercera hora se duplica, entonces, su aplicación rápida y expedita en un paciente que ingresa tempranamente es determinante por lo que no se justifica retraso en el desarrollo de reperfusión; la mortalidad informada en el estudio PAMI es de 2%, sin embargo no con esto queremos caer en la casi “inevitable tentación” de compararlos, esto es importante ya que podemos concluir:
en la actualidad en el paciente que llega tempranamente al hospital (menos de tres horas con IAM) está indicado aplicar trombolisis sobre todo si la AD, por cualquier razón retrasará la terapéutica de reperfusión.
    En relación al miocardio salvado la situación es más compleja ya que cuando éste se analiza por parámetros de función cardíaca como es la FE sin duda la AD produce mejoría: FE 51 ± 11% vs. 45 ± 12% con estreptoquinasa. En otros estudios no existe diferencia; nosotros pensamos que es un parámetro aislado; si el fin es utilizarlo para valorar la efectividad del método de reperfusión, su determinación debe ser en la fase temprana de la evolución del IAM, sin que se deba de realizar tardíamente, donde los fenómenos de remodelación, miocardio aturdido y/o hibernante se hayan resuelto o establecido definitivamente. Por otro lado el estudio de la Clínica Mayo,28 cuando los comparó con tecnesium 99 para valorar el tamaño del defecto de perfusión no encontró diferencia.
    Realmente para determinar cual método produce mayor cantidad de miocardio “salvado” es muy difícil ya que la cardiopatía isquémica en sí es muy variada, depende de la edad del enfermo, número de vasos afectados, antecedente de cardiopatía isquémica previa, la presencia de diabetes, etc.
    En relación a la mortalidad tardía Every,29 a cuatro años determinó que no existía diferencia y es por lo mismo los resultados tempranos favorables de la AD, cuando se analizan a largo plazo ya no dependen del método, sino de la evolución propia y compleja de la cardiopatía isquémica.
    En cuanto al análisis de costos en nuestro país existe la impresión que es mayor la de la AD, pero esto realmente no está del todo determinado; lo informado es que son similares.

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