En
los últimos diez años se han producido avances muy
significativos en el conocimiento y manejo clínico de las
arritmias,1-3 que incluyen
la aparición de nuevos fármacos y la amplia utilización
de tratamientos curativos mediante la ablación con catéter.
Sin embargo continúa siendo un reto para el diagnóstico
y tratamiento en el servicio de urgencias.
Los trastornos del ritmo cardíaco tienen
un amplio margen de severidad, desde las arritmias benignas
hasta las que ponen en peligro la vida.
En el Instituto Nacional de Cardiología
los trastornos del ritmo son el motivo de consulta a Urgencias en
15% de los pacientes. Las taquicardias supraventriculares
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conforman
el grupo más frecuente (72%), seguido de las bradiarritmias
(21%) y de las taquicardias ventriculares (7%) (Fig.
1). La distribución por variedades de presentación
puede observarse en las figuras 2 y 3.
En el servicio de Urgencias es preciso establecer
rápidamente su diagnóstico con la exploración
e historia clínica así como la repercusión
de la arritmia, su posible origen anatómico y etiología
para iniciar el tratamiento correcto lo más pronto posible
ya que la decisión de utilizar medicamentos antiarrítmicos
debe hacerse en forma cuidadosa tomando en cuenta el riesgo beneficio
de este tratamiento, ya que los efectos proarrítmicos suelen
ser letales.
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Los
trastornos del ritmo cardíaco tienen un amplio margen de severidad,
desde las arritmias benignas hasta las que ponen en peligro
la vida. |