PAC CARDIO-2 Tomo 2

Contenido | Anterior | Siguiente

En las mujeres existen cambios específicos en los niveles de colesterol y de sus subfracciones en relación a la menopausia.

Los niveles de LDL aumentan después de la menopausia al mismo tiempo que disminuyen los niveles de colesterol unido a lipoproteínas de alta densidad (c-HDL).

Así, a mayores niveles de colesterol total, mayor riesgo de desarrollar coronariopatía.
Finalmente, se debe hacer notar la elevada proporción de factores de riesgo cardiovascular que ocurren en forma conjunta con la hipertensión arterial sistémica en un mismo individuo. En nuestro país se han descrito los siguientes porcentajes en mujeres: sedentarismo 41.7%, obesidad 39%, índice cintura-cadera igual o mayor a 0.8 36.6%, diabetes mellitus tipo II 12.2%, hipercolesterolemia 21.9%, e hipertrigliceridemia 7.3%.35

DISLIPIDEMIAS

Hipercolesterolemia

El colesterol viaja en la sangre unido a ciertas lipoproteínas. Las lipoproteínas de baja densidad (LDL) y las lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL) se denominan lipoproteínas aterogénicas, porque favorecen el desarrollo de la aterosclerosis, mientras que las lipoproteínas de alta densidad (HDL) son “antiaterogénicas” porque previenen dicho desarrollo. Como sucede en los hombres, en las mujeres existe una asociación entre los niveles séricos de colesterol y el riesgo de cardiopatía isquémica. Así, a mayores niveles de colesterol total, mayor riesgo de desarrollar coronariopatía.36 A diferencia de los hombres,37 es interesante señalar que en las mujeres los niveles elevados de colesterol sérico no se asocian ni con un mayor riesgo de desarrollar hipertensión arterial sistémica o enfermedad vascular cerebral,38 ni con mayor riesgo de mortalidad por dichas enfermedades.39
   Los niveles de colesterol aumentan conforme aumenta la edad, tanto en hombres como en mujeres, como se aprecia en el cuadro 6.40 Sin embargo, en las
mujeres existen cambios específicos en los niveles de colesterol y de sus subfracciones en relación a la menopausia. Así, por ejemplo, el nivel de colesterol unido a lipoproteínas de baja densidad (c-LDL) es menor en las mujeres premenopáusicas en relación a las mujeres de la misma edad pero postmenopáusicas, y menor también que en los hombres de la misma edad.41 Los niveles de LDL aumentan después de la menopausia al mismo tiempo que disminuyen los niveles de colesterol unido a lipoproteínas de alta densidad (c-HDL), lo cual indudablemente contribuye al desarrollo de enfermedad coronaria.42 Durante mucho tiempo se pensó que las mujeres no necesitaban de tratamiento hipocolesterolémico como los hombres, sin embargo, se ha demostrado que las mujeres con cardiopatía coronaria e hipercolesterolemia deben recibir un tratamiento de reducción de colesterol tan intensivo como los hombres, sobre todo cuando se trata de mujeres postmenopáusicas.43 Este tratamiento retrasa la progresión de las lesiones coronarias, evita la formación de nuevas lesiones y, como indican los resultados de los estudios con seguimiento angiográfico, reduce complicaciones coronarias futuras.44,45
   Los últimos lineamientos del Colegio Americano de Médicos establecen que el estudio de los niveles de colesterol debe realizarse, en las mujeres mayores de 45 años de edad, o con historia familiar de hiperlipidemia, o cuando tengan otros dos factores de riesgo coronario (diabetes mellitus, hipertensión arterial sistémica, tabaquismo).46


CUADRO 6. Prevalencia de hipercolesterolemia (colesterol total mayor de
250 mg/dl) en México

Grupo de edad
Hombres
Mujeres
30-39
12.3
7.2
40-49
14.2
11.5
50-59
14.2
20.3
60-69
13.9
21.3
70 y más
9.7
16.4

Modificado de Ochoa Sosa CA, Posadas Romero C. Dislipoproteinemias en México. En: Sánchez Torres G, ed. Epidemiología de las enfermedades cardiovasculares en México. México: Sociedad Mexicana de Cardiología, 1992: 24.


Contenido | Anterior | Siguiente

Copyright © 2005 Dr. Scope. Derechos Reservados.
Diseño y Programación: Educación Médica Contínua