PAC CARDIO-2 Tomo 2

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Un dato particularmente alarmante fue que 30 de las 51 mujeres tenían menos de 50 años de edad. Este hecho nos hace pensar que los datos epidemiológicos que señalan que la mujer antes de la menopausia está protegida contra la enfermedad coronaria sólo son eso, estadística, y que el riesgo de morir por coronariopatía siempre existe. Interesantemente, las mujeres que presentaron muerte súbita antes de los 50 años tenían los mismo factores de riesgo que un grupo similar de mujeres controles. Ésto hace necesario el investigar aún más a fondo la importancia de ciertos factores de riesgo coronario no tradicionales en la mujer, con la finalidad de identificar la población de mujeres jóvenes con riesgo de padecer eventos coronarios.142 Entre estos factores podemos señalar a los niveles de homocisteína, de inhibidor del activador del plasminógeno tisular,
fibrinógeno, lipoproteína (a), factor de von Willebrand e infecciones crónicas. Burke dividió las causas anatómicas de muerte súbita en este grupo de mujeres en cuatro grupos: ruptura de placa con trombo agudo, placa erosionada con trombo agudo, placa estable con infarto antiguo, placa estable sin infarto. Al comparar los casos con los controles encontró que las mujeres con ruptura de placa tenían niveles más elevados de colesterol sérico (promedio de 270 vs 194 mg/dl), mientras que aquellas con placas erosionadas fueron más frecuentemente fumadoras (78 vs 33%). Finalmente, las mujeres con placa estable e infarto antiguo padecían hipertensión arterial con mayor frecuencia (50 vs 15%). Lo interesante de estos resultados es el hecho de que cada uno de estos factores de riesgo se asociaron con diferentes mecanismos anatómicos de muerte súbita coronaria.
   
TERAPÉUTICA
 
El riesgo de padecer un evento cardiovascular se reduce en las mujeres que consumen regularmente AAS hasta en un 30%.
TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO

El ácido acetilsalicílico (AAS) ha sido ampliamente utilizado en los hombres como medida de prevención primaria y secundaria para cardiopatía isquémica, sin embargo durante muchos años su uso se limitó en las mujeres por suponer que el efecto no era el mismo en ellas. El estudio de las enfermeras ha demostrado lo contrario, al igual que varios meta-análisis, entre ellos el Estudio Colaborativo de Antiplaquetarios realizado tanto en hombres como en mujeres con historia de enfermedad cardiovascular.143 El riesgo de padecer un evento cardiovascular se reduce en las mujeres que consumen regularmente AAS hasta en un 30%, mientras que en las mujeres
hipertensas, diabéticas, mayores de 60 años de edad o que ya han padecido un problema cardiovascular previo, la reducción del riesgo es mayor de 60%. En casos en que no pueda ser utilizado el AAS por sus efectos secundarios en la mucosa gástrica, la ticlopidina ha demostrado ser la droga de elección como antiagregante plaquetario en las mujeres, al igual que en los hombres; de hecho, algunos estudios la recomiendan como la droga de primera elección en las mujeres.
   Los fármacos betabloqueadores han demostrado a lo largo de muchos estudios realizados en hombres, que disminuyen la morbimortalidad por cardiopatía isquémica,144 y los resultados recientemente publicados son similares cuando se comparan hombres y mujeres.

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