Resulta más importante enfatizar la elevada mortalidad operatoria
de las mujeres sometidas a cirugía de revascularización coronaria.
En el Estudio de Cirugía Arterial Coronaria (CASS)153
los hombres mostraron tener mejor tasa de sobrevida a tres años
de la cirugía (92%) que las mujeres (84%). Aún más significativo
fue el hecho de que, al comparar las tasas de supervivencia con
el grupo tratado médicamente, sólo se demostró una diferencia estadísticamente
significativa en los hombres (92 vs 70%, P < 0.0001), no
así en las mujeres a pesar de que la tasa de supervivencia fue de
65% en aquellas tratadas médicamente (vs 84% del grupo tratado
quirúrgicamente, P no significativa). Al analizar las curvas de
supervivencia, se observó que este mal pronóstico se debía a la
elevada mortalidad operatoria temprana (8%) de las mujeres. Entre
los factores que pueden explicar estas diferencias se encuentran
la edad, que generalmente es mayor en las mujeres, la clase funcional
ya que las mujeres tienen mayor incidencia de congestión pulmonar,
el tamaño de las arterias coronarias, que generalmente es menor
en las mujeres como se comentó en el apartado de angiografía coronaria,
la mayor incidencia de estados comórbidos y la mayor frecuencia
de cirugía de urgencia. La mortalidad quirúrgica en casos de urgencia,
ya de por sí elevada, es mayor en las mujeres que en los hombres.
Así, por ejemplo, en el Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio
Chávez”, la mortalidad masculina en cirugía de urgencia de revascularización
coronaria, fue de 9.8%, mientras que la mortalidad femenina fue
de 18.8% en el periodo de estudio comprendido entre 1987 y 1994.
La cirugía de revascularización coronaria sin
bomba de circulación
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extracorpórea
es una técnica que ha demostrado que disminuye la morbi-mortalidad
de este procedimiento y que también se ha empleado con éxito en
mujeres.154 La cirugía
de revascularización transmiocárdica con láser se realiza actualmente
en pacientes con angina refractaria al manejo médico y que no son
candidatos a revascularización percutánea (angioplastía) o quirúrgica
(puenteo). Los resultados de este procedimiento aún no han podido
ser evaluados por lo novedoso de la técnica, sin embargo la relación
mujeres/hombres que han sido llevados al procedimiento en general
es de 1:4, y en algunas series de hasta de 1:9. Al parecer la respuesta
al procedimiento ha sido similar en hombres y en mujeres.
TERAPIA DE SUBSTITUCIÓN HORMONAL
Como cardiólogos existen varios tópicos de interés respecto a la
terapia de substitución hormonal (TSH) (Cuadro
24). Desde un punto de vista teórico resulta interesante conocer
los aspectos fisiológicos y fisiopatológicos de los estrógenos.
Por otro lado, desde un punto de vista más clínico, es importante
que conozcamos el posible papel de los estrógenos en la prevención
y tratamiento de la cardiopatía isquémica. A continuación analizaremos
cada uno de estos aspectos.
La TSH es un tratamiento con características peculiares
en la mujer con cardiopatía isquémica, en donde ha demostrado a
lo largo de los años y de diversos estudios que ofrece ventajas
significativas en cuanto a prevención secundaria se refiere, disminuyendo
considerablemente el riesgo de recurrencia de un evento cardiovascular155
y aumentando la expectativa de vida.
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En el Estudio de Cirugía Arterial Coronaria (CASS) los hombres
mostraron tener mejor tasa de sobrevida a tres años de la cirugía
(92%) que las mujeres (84%). |