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Los
estrógenos producen reducción en los niveles de c-LDL
hasta en 15%, elevación del c-HDL en 16% y diminuyen los
niveles de Lp(a) cerca de 20%.
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Es evidente que ello puede favorecer algunos de los resultados observados
con el uso de la TSH.
A continuación mencionaremos los principales efectos
benéficos de los estrógenos que pueden explicar su papel cardioprotector.
Estrógenos y lípidos
Se ha demostrado que la administración prolongada de estrógenos
produce efectos benéficos en el metabolismo de los lípidos y que
contribuyen a la reducción en el riesgo cardiovascular en forma
importante.163 Los efectos
benéficos de los estrógenos en los lípidos circulantes han sido
lo suficientemente contundentes como para hacer que el Panel de
Expertos del Programa Nacional de Educación sobre el Colesterol
en Estados Unidos, recomienden a la TSH como el primer paso a seguir
en el tratamiento farmacológico de las alteraciones de los lípidos
en las mujeres postmenopáusicas. Los estrógenos producen reducción
en los niveles de c-LDL hasta en 15%, elevación del c-HDL en 16%
y diminuyen los niveles de Lp(a) cerca de 20% (Cuadro
29)164 aunque se ha
demostrado que elevan los niveles de los triglicéridos hasta en
24%. El efecto del estradiol oral es similar al de los estrógenos
equinos orales. Aunque inicialmente se pensó que el estradiol transdérmico
no modificaba el perfil de lípidos y, por lo tanto, no tenía efecto
cardioprotector, estudios más recientes demostraron que
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sí
incrementan los niveles de c-HDL cuando son utilizados durante seis
meses y a dosis de 0.100 mg.165
Aunque las progestinas en teoría tienen algunos efectos negativos
sobre los lípidos, por ejemplo, tanto la medroxiprogesterona como
el levonorgestrel disminuyen los niveles de c-HDL entre 8 y 18%;166
sin embargo los estudios más recientes señalan que pueden utilizarse
en combinación con los estrógenos para disminuir el riesgo cardiovascular.
De esta manera, aunque inicialmente la mayoría de los estudios describieron
mujeres que tomaban estrógenos equinos conjugados, recientemente
se han publicado varios estudios en mujeres que toman estrógenos
y progestinas con resultados alentadores (Cuadro
30).167 En el estudio
de Terapia Postmenopáusica con Estrógenos/Progestinas (PEPI)168
se estudiaron 875 mujeres sanas en la postmenopausia, entre 45 a
64 años de edad y se dividieron en cinco grupos, uno recibió placebo,
otro estrógenos equinos combinados 0.625 mg diarios, el tercero
estrógenos equinos conjugados más medroxiprogesterona cíclica, el
cuarto estrógenos conjugados y medroxiprogesterona cíclica a la
cuarta parte de la dosis y el quinto con estrógenos conjugados más
una progestina micronizada cíclica. Este estudio tuvo un seguimiento
a tres años y demostró que los estrógenos solos o en combinación
con una progestina mejoran los niveles de lipoproteínas y disminuyen
significativamente el fibrinógeno.
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