Esto mismo explica el por qué de la alta incidencia de complicaciones
en placas ligeramente obstructivas, dado que la tensión creada
sobre la cápsula fibrosa de placas ligera a moderadamente
estenóticas es mayor que la que se ocasiona en placas importantemente
estenóticas y por ende con pequeña luz arterial aunque
éstas tengan el mismo grosor y estén expuestas a la
misma presión arterial.44
Por esas razones se puede decir que, en relación con el estrés
de la presión circunferencial, las placas ligeramente estenóticas
estan constantemente sometidas a un mayor estrés y así
son más vulnerables. Otra posibilidad también existente
es que la ruptura de la placa sea consecuencia de un efecto de compresión
sobre el núcleo ateromatoso condicionado por el vasoespasmo,
sobre todo si se considera que estos segmentos arteriales con disfunción
endotelial tienen respuestas dilatadoras anormales lo que hace que
estén frecuentemente asociados al fenómeno vasoespástico
de la ruptura de la placa.45
El estrés que sufren las arterias epicárdicas durante
el ciclo cardíaco con deformaciones longitudinales por flexión
y estrechamiento muchas veces incrementado en segmentos intramusculares
(puentes musculares) puede producir la ruptura de la placa.46
Una flexión longitudinal acentuada suele acompañarse
de mayor estrés por la fricción producida por el flujo
sanguíneo y también ser el sitio en el que con mayor
frecuencia se localice la placa ateromatosa. A largo plazo se presenta
en ese sitio de flexión una fatiga del material
y su ruptura. Finalmente habrá que entender también
que la función endotelial y sus trastornos pueden facilitar
la ruptura de una placa susceptible.47
Es posible concluir que una placa activa,
deberá contar con las siguientes características:
alto contenido de colesterol extracelular (núcleo lipídico
abundante y blando), una cápsula frágil de células
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endoteliales
que cubren un núcleo lipídico usualmente grande y
que protruye hacia la luz vascular, con un borde en oposición
a las fuerzas de fricción produciendo un efecto de contracorriente,
con una disminución de la luz arterial generalmente no muy
importante (< 70%). La placa activa tiene también
una gran predisposición a la ruptura vascular acompañada
de una importante disfunción endotelial en la lesión
y en los lechos subyacentes con deficiencia de óxido nítrico,
con espasmo paradójico y con gran actividad proagregante.
DISFUNCIÓN ENDOTELIAL
Se ha demostrado que en el paciente con hipercolesterolemia, existe
disfunción endotelial, desde antes del desarrollo de lesiones
localizadas en la íntima. Tal situación en el humano
parece estar más relacionada con la relación LDL/HDL,
que con los niveles absolutos de LDL colesterol, situación
que viene a confirmar el papel protector de las HDL en la función
endotelial.48 Es indudable
que la obstrucción coronaria debida a la presencia de una
placa ateromatosa fija, es la condicionante primordial
de la isquemia, lo que suele ser más evidente cuando las
demandas de oxígeno se incrementan a consecuencia de un aumento
condicionado del gasto y del trabajo miocárdico. Recientemente
se ha publicado, sin embargo, que el proceso ateromatoso obstructivo
tiene además de dicho componente fijo una gran
diversidad de factores que lo convierten en un proceso dinámico,
en el que participan una serie de trastornos involucrados con una
inadecuada función vasodilatadora del segmento vascular ateroscleroso,
que puede dar origen a vasoconstricción paradójica
durante el esfuerzo físico o mental, que puede condicionar
mayor isquemia, precisamente en el momento en que es más
necesario el incremento del flujo sanguíneo.47
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Se
ha demostrado que en el paciente con hiper-colestero-lemia, existe
disfunción endotelial, desde antes del desarrollo de lesiones
localizadas en la íntima. |