Se
ha investigado acerca de la posibilidad de que la disfunción
endotelial sea reversible. Se considera que es un asunto de suma
importancia, si se toma en cuenta que cualquier medida estratégica
implementada para evitar un mayor daño del endotelio en etapas
tempranas, evitará el desarrollo de un mayor deterioro. Su
detención aún en etapas más avanzadas del padecimiento
será una buena medida para disminuir la aparición
de eventos clínicos coronarios. La reducción en el
nivel de lípidos en los pacientes con hipercolesterolemia
tanto en forma aguda (a través de aféresis de LDL)60
como a largo plazo con el empleo de inhibidores de HMG CoA reductasa
mejora la función endotelial.61
Se ha observado que con la aplicación de estos últimos
disminuye la vasoconstricción paradójica al término
de algunas semanas de su administración.62
Su efecto parece ser mayor cuando a la terapia hipolipemiante se
agrega algún medicamento antioxidante, lo que viene a sugerir
que el estrés oxidativo puede jugar un papel importante en
la disfunción endotelial. Se ha obtenido también mejoría
de la función endotelial mediante la manipulación
terapéutica de la vía L-arginina-óxido nítrico,
aunque algunos estudios sugieren que la L-arginina produce mejoría
de la disfunción solamente cuando se emplea a corto plazo.56
Algunos inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina
han mostrado mejoría de la función endotelial en estos
pacientes, tal vez a través de un mecanismo supresor de la
producción de superóxido en la pared vascular y por
consiguiente incrementando la disponibilidad y el efecto del óxido
nítrico.63 Los
estrógenos también han sido utilizados en las pacientes
postmenopáusicas con efectos aparentemente benéficos;
la terapia combinada con adición de progestágenos
es capaz de mejorar
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aún
más la función endotelial.64-66
Es importante señalar que tales estrategias
terapéuticas, al mejorar la función endotelial son
capaces de producir efectos clínicos positivos al reducir
el número de eventos isquémicos coronarios.
El empleo de los inhibidores de la HMG CoA reductasa
ha demostrado tener una serie de efectos benéficos en la
pared de las arterias obstruidas; su acción se produce en
tres niveles.57-59,61
El primero es a nivel de la pared del vaso sanguíneo, en
donde actúa estabilizando la placa ateromatosa,
que se obtiene mediante la inhibición de la proliferación
de las células del músculo liso, la reducción
del número de fibroblastos y su migración y la reducción
de la síntesis de los precursores del colesterol. Estos mecanismos
retardan la evolución y el desarrollo de las lesiones así
como el reclutamiento de los componentes celulares que condicionan
en esa forma la acumulación de colagéna y de células
de músculo liso en la capa fibrosa, haciendo que la placa
sea más estable y menos susceptible de ruptura. Los inhibidores
de la HMG CoA reductasa también son capaces de disminuir
el tamaño del núcleo lipídico y de inactivar
a los macrófagos con lo que se reduce la síntesis
de sustancias liberadas por estos últimos tales como los
promotores del crecimiento, las enzimas que digieren y debilitan
la cápsula y a su vez reducen la actividad inflamatoria en
la cápsula ateromatosa regulando la actividad citotóxica
de los linfocitos y reduciendo la actividad de los anticuerpos.
Un segundo efecto es aquel demostrado sobre el flujo sanguíneo,
sobre el tono vascular y sobre la función endotelial, dado
que disminuyen las respuestas vasoconstrictoras paradójicas
a la administración de acetil colina reduciendo el predominio
de los mecanismos vasoconstrictores, e incrementando el flujo coronario.
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Se
ha investigado acerca de la posibilidad de que la disfunción
endotelial sea reversible. |