En
WOSS el grupo placebo tuvo menos de 8% de eventos a 5 años
y el 5.5% en TexCAPS lo que hace que se tengan que tratar 40 y 50
pacientes para prevenir una complicación respectivamente.
De ahí que sea necesario el análisis de subgrupos,
nuevamente para establecer la necesidad de tratamiento de acuerdo
al riesgo individual. En este estudio de grupos hecho en pacientes
del WOSS se confirman las observaciones predichas por la tabla de
Framingham en donde el tratamiento se justifica si se rebasa la
línea mágica de 10% de eventos a 5 años (Fig.
5). De ésto se desprende que, si los pacientes tienen
más de 55 años, consumen cigarrillos o presentan alteraciones
electrocardiográficas así como la conjunción
de otros factores de riesgo, el costo-beneficio se debe orientar
hacia el manejo farmacológico.16
Con lo anterior, no parece justificado el tratamiento en pacientes
jóvenes con hipercolesterolemia moderada aislada, se sugiere
aplicar el tratamiento farmacológico si además se
añaden las condiciones mencionadas. Una circunstancia similar
ocurre con los resultados obtenidos en el TexCAPS en donde solamente
la asociación de un perfil de riesgo clínico elevado
justifica el tratamiento.
En un país como México, las características
de su población y de su sistema de salud obligan a optimizar
y racionalizar los recursos. Existen actualmente en nuestro medio,
condiciones difíciles ya que particularmente se padecen
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las
enfermedades del llamado primer mundo como la aterosclerosis
y sus complicaciones cardiovasculares, sin contar con los recursos
necesarios para afrontarlas, y sin poder resolver satisfactoriamente
aun las enfermedades propias del tercer mundo.
LA MAGNITUD DEL PROBLEMA EN MÉXICO
Las estrategias de salud en cualquier país, deben ir encaminadas
a preservar y a prolongar la vida, dentro de un ámbito de
bienestar psico-biológico. La aterosclerosis y sus consecuencias
cardiovasculares ponen en riesgo a dicha condición de salud
y bienestar e imponen un difícil compromiso para su combate.
Los estudios de detección muestran
diversas cifras en la República Mexicana con tres grupos
localizados en forma decreciente de Norte a Sur. Aproximadamente
el 20% de la población tiene hipercolesterolemia.17
La enfermedad cardiovascular aterosclerosa (en
particular la cardiopatía isquémica) es, desde hace
varios años la principal causa de muerte en nuestro país
(Fig. 6). En la publicación
más reciente de la Secretaría de Salud, sobre las
tasas de mortalidad de los diferentes padecimientos las enfermedades
del corazón ocupan el primer lugar general con una tasa de
71.8% por 100 000 habitantes, lo que equivale a más de 15%
de la mortalidad total y es hasta de 23% en pacientes mayores de
65 años.18
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La
enfermedad cardiovascular aterosclerosa (en particular la cardiopatía
isquémica) es, desde hace varios años la principal causa
de muerte en nuestro país. |