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La
cianosis, la insuficiencia cardíaca, las infecciones de vías
respiratorias que se presentan con frecuencia, los soplos en pacientes
sintomáticos y en asintomáticos y la cardiomegalia
son los elementos que utilizamos para estudiar y clasificar las
cardiopatías congénitas.
El diagnóstico desde el punto de vista
clínico se vuelve cada vez más difícil. Hoy
día, la clínica ha perdido terreno, la exploración
física es cada vez menos adecuada y más superficial,
esto en parte debido a los avances en el estudio de las cardiopatías
y el que los elementos para dichos estudios, como la ecocardiografía,
están cada vez más al alcance de todos, y al parecer,
esto es algo que sucede en todas las especialidades: el ejercicio
clínico ha perdido terreno ante la tecnología. Aún
a pesar de lo anterior, debemos insistir en que los pacientes deben
ser estudiados en forma escrupulosa desde el punto de vista clínico
y usar la tecnología para confirmar nuestras sospechas clínicas.
Abordaremos uno por uno los elementos que manifiesta cada paciente
en particular y, al conocer cuales de ellos son los que están
presentes, entonces podemos proponer un diagnóstico
La cianosis es la coloración azul de las
mucosas, y se debe a la presencia de más de 5 gramos de hemoglobina
reducida en la sangre. Si la concentración de hemoglobina
es inferior a 10 gramos, la cianosis será difícil
de observar y, dependiendo de la edad del paciente, debemos inspeccionar
si hay deformidad de los lechos ungueales, lo cual es un signo importante.
No hay que olvidar revisar en los antecedentes el lugar de residencia
del paciente, aquellos que viven a nivel del mar pueden no tener
poliglobulia y tener cianosis ligera
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o hasta dudosa y, sin embargo, tener una cardiopatía congénita
compleja. El valor de la cianosis como síntoma, hay que tomarlo
con cautela; hay cardiopatías congénitas con cortocircuito
de derecha a izquierda e hiperflujo pulmonar que tienen cianosis
ligera y por ello a veces no se detecta. En ocasiones la insuficiencia
cardíaca o infecciones pulmonares intercurrentes importantes,
determinan la presencia de cianosis en pacientes cuya hemodinámica
no explica este síntoma.
La cianosis puede manifestarse por la exposición
al frío como ocurre en los recién nacidos y en los
lactantes menores; en ocasiones el llanto determina aumento en
la presión de cavidades derechas y si el foramen ovale no
está cerrado habrá cortocircuito venoarterial y cianosis
perioral. También se puede presentar cianosis en intoxicaciones.
Por todo lo anterior la cianosis es un síntoma que por sí
sólo no establece la presencia de cardiopatía, ya
que puede presentarse en individuos sanos y será necesario
contar con otros signos y síntomas para proponer un diagnóstico.
Hay algunos exámenes que nos permiten estudiar
la cianosis en el cunero, principalmente cuando no hay evidencia
de compromiso pulmonar. Se puede obtener una muestra de sangre por
punción en el talón y, cuando encontramos una PO2
menor de 40 Torr, el paciente requiere de otros estudios pues la
cianosis seguramente es central. La inhalación de oxígeno
al 100%, ya sea por intubación endotraqueal o mascarilla
por diez minutos, se hace con la finalidad de determinar los cambios
en el grado de cianosis; si hay mejoría ostensible el problema
seguramente es pulmonar, si el cambio es ligero la posibilidad de
cardiopatía es alta.
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Los
pacientes deben ser estudiados en forma escrupulosa desde el punto
de vista clínico y usar la tecnología para confirmar
nuestras sospechas clínicas. |