|
La
insuficiencia cardíaca, cuando ocurre durante la vida fetal,
se denomina hidrops fetalis.
|
|
Entre
las cardiopatías congénitas que determinan insuficiencia cardíaca
en el periodo del recién nacido, podemos mencionar a aquellas que
tienen obstrucción a la vía de salida de los ventrículos como la
estenosis valvular aórtica o pulmonar y la coartación aórtica. En
éstas, además de lo importante de la estrechez, está un ventrículo
incapaz que muchas veces tiene cierto grado de fibroelastosis.
En otros casos, como en el ventrículo izquierdo hipoplásico, además
de las lesiones obstructivas, el ventrículo es de dimensiones reducidas
y con una capacidad de distensión limitada. Otro grupo de lesiones
son aquellas con alteraciones de las válvulas atrioventriculares
como ocurre en la anomalía de Ebstein, en donde existe insuficiencia
tricuspídea importante, con un ventrículo derecho alterado. En los
defectos de la tabicación atrioventricular, además de la insuficiencia
de la válvula común, el ventrículo derecho tiene que manejar la
sobrecarga de presión del patrón fetal. Otro grupo de cardiopatías
son aquellas que manejan hiperflujo pulmonar y que se manifiestan
tempranamente como las anomalías en el retorno venoso pulmonar,
la doble o única vía de salida del corazón, etc.
El conducto arterioso permeable en pacientes
con síndrome de insuficiencia respiratoria del recién nacido se
manifiesta una vez que el síndrome respiratorio se recupera y disminuye
la presión pulmonar, en este momento se hace evidente el cortocircuito
y la sobrecarga. Otros defectos que se manifiestan al desaparecer
el patrón circulatorio fetal y que determinan insuficiencia cardíaca
después del mes de edad son la persistencia del conducto arterioso,
la comunicación interventricular, los defectos de la tabicación
atrioventricular y el origen
|
anómalo
de la arteria coronaria izquierda, entre otros.
Las fístulas arteriovenosas localizadas en el
cerebro o en el pulmón y algunos hemangiomas son ejemplos de cortocircuito
arteriovenoso extracardíaco que producen insuficiencia cardíaca.
En el recién nacido, el volumen sanguíneo juega
un papel importante en la hemodinámica; de hecho un aumento de volumen
de 20%, como en la transfusión materno-fetal, puede determinar poliglobulia,
con sobrecarga de volumen, insuficiencia tricuspídea e insuficiencia
cardíaca. En el otro extremo, la anemia también determina esta problemática,
como ocurre en la anemia secundaria a enfermedad hemolítica del
recién nacido.
La insuficiencia cardíaca de aparición tardía
es debida a una cardiopatía adquirida o porque forma parte de la
historia natural de un defecto congénito.
INSUFICIENCIA CARDÍACA FETAL
La insuficiencia cardíaca, cuando ocurre durante
la vida fetal, se denomina hidrops fetalis. Durante la vida
embrionaria, el equilibrio entre la presión hidrostática, la presión
osmótica y la permeabilidad capilar permite la preservación del
agua intersticial. Cuando este equilibrio se altera, hay acúmulo
de líquido principalmente en los espacios peritoneal, pleural y
pericárdico fetales y se presenta el hidrops fetalis (Fig.
29).
La presencia de hidrops fetalis debe sospecharse
cuando, durante el embarazo, existe arritmia, toxemia o polihidramnios.
En este caso, el ultrasonido fetal es una herramienta primordial
ya que pone de manifiesto el acúmulo de líquido en los espacios
mencionados (Fig. 30).
|