PAC CARDIO-2 Tomo 6

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Las enfermedades maternas como la diabetes, algunos tipos de hemoglobinopatías o un proceso autoinmune previo, son factores de riesgo para el desarrollo de hidrops fetalis, aunque en muchos casos su etiología no se puede precisar. Por consiguiente, el edema fetal puede producirse tanto por causas inmunes como no inmunes. Entre las no inmunes están aquellas que afectan al corazón fetal y que también determinan insuficiencia cardíaca en esta etapa.

Edema fetal de causas no inmunes

Las alteraciones cardiovasculares pueden ser de tipo estructural, por trastornos del ritmo o por sobrecarga hemodinámica y son las responsables en más de 25% de los casos con hidrops fetalis. En este grupo se incluyen las cardiopatías congénitas, las arritmias, los tumores, las miopatías, la infección y los procesos inflamatorios, principalmente.
    Otras causas no inmunes de edema fetal pueden ser por diabetes materna, la disfunción del binomio umbílico-placentario y aquellas
determinadas por un proceso infeccioso que involucre al feto como las infecciones producidas por virus coxsackie, hepatitis de cualquier tipo, virus sincitial respiratorio, herpes y rubéola, entre otros. Menos frecuentemente lo producen el toxoplasma y el estreptococo. A nivel de placenta y de los vasos umbilicales, toda anomalía que determine cortocircuito u obstrucción intrínseca o extrínseca puede producir edema fetal.
    El reconocimiento temprano de problemas cardiovasculares se debe hacer desde el embarazo. Son varios los indicadores de estudio del embarazo entre los que están los antecedentes maternos o familiares de cardiopatías, cuando ha habido exposición a factores ambientales potencialmente teratógenos o cuando la valoración periódica informa que el feto presenta alteraciones en su patrón de crecimiento, anormalidad en la cantidad de líquido amniótico o arritmias. La placenta puede determinar desde desnutrición hasta insuficiencia cardíaca en un feto con corazón íntegro, como es el caso de los corioangiomas placentarios que funcionan como fístula arteriovenosa.


FIGURA 29. Ecocardiograma de tronco común; se observa un vaso biventricular y el origen de las ramas de la arteria pulmonar





FIGURA 30. Ecocardiograma fetal. Se observa acumulación de líquido en el espacio pericárdico. Hay diferencia en las dimensiones de las cámaras cardíacas. DP. Derrame pericárdico, AD. Atrio derecho, VD. ventrículo derecho, AI. atrio izquierdo, VI. Ventrículo izquierdo




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