Su liberación produce una variedad de efectos hemodinámicos como
el efecto natriurético, el aumento de la diuresis y la vasodilatación,
interactuando con otros reguladores del volumen circulante como
la renina, la angiotensina y la vasopresina.
Cuadro clínico
En el recién nacido, la insuficiencia cardíaca izquierda existe;
sin embargo, su evolución es rápida hacia la insuficiencia cardíaca
congestivo venosa. Dos datos importantes sugieren insuficiencia
cardíaca izquierda, el primero es una frecuencia cardíaca entre
140 y 160 latidos por minuto y el segundo la frecuencia respiratoria
por arriba de 60 por minuto. En niños mayores, la frecuencia cardíaca
sostenida superior a 100 latidos por minuto está presente como parte
del cuadro clínico. Junto con la frecuencia cardíaca elevada, encontramos
el ritmo de galope. Este precede al inicio de la falla ventricular
izquierda en presencia de un ventrículo con disminución de su distensibilidad.
En determinado momento, la falla ventricular izquierda puede producir
edema agudo pulmonar o simplemente congestión pulmonar de grados
variables, que es la causa de la disnea. Es importante tener presente
que los estertores basales, traductores del cuadro congestivo pulmonar,
no se escuchan en las etapas iniciales de la insuficiencia cardíaca
izquierda, por lo que su ausencia no descarta el edema agudo pulmonar.
Es indispensable un acúmulo significativo de líquido en los alveólos
para producirlo y, cuando existe, representa una etapa severa del
cuadro congestivo con compromiso alveolar e intersticial. La expresión
clínica del cuadro congestivo pulmonar es la disnea de esfuerzo
o de reposo y, a medida que la falla ventricular es más severa,
se observa un mayor compromiso de la función ventilatoria, con la
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de retracción intercostal, quejidos, sibilancias y dificultad en
el trabajo respiratorio. Es importante mencionar que la disnea de
esfuerzo o paroxística nocturna son hallazgos habituales en niños
de mayor edad. En los recién nacidos, la expresión clínica de la
disnea de esfuerzo es la dificultad para la alimentación; estos
recién nacidos requieren un mayor tiempo para la alimentación.
La característica de los pulsos periféricos,
el hipodesarrollo y la diaforesis con el esfuerzo son datos adicionales
al cuadro clínico de insuficiencia cardíaca izquierda. Las extremidades
frías asociadas a una disminución en la amplitud de los pulsos son
producidas por la reducción del gasto sistémico así como por vasoconstricción.
El pulso alternante se observa en aquellos enfermos con disfunción
miocárdica significativa y está producido por las variaciones en
el volumen diastólico final o por una alteración en la función contráctil
del miocardio. Finalmente, el pulso paradójico se presenta en aquellos
niños con importante cortocircuito de izquierda a derecha o con
enfermedades primarias del miocardio o taponamiento cardíaco.
La aparición de un hígado palpable a 3 centímetros
por debajo del borde costal indica insuficiencia cardíaca derecha.
La plétora yugular es difícil de reconocer en el recién nacido y
lactante y el edema es muy raro; cuando existe, representa una etapa
muy avanzada del cuadro congestivo derecho. Este puede ser secundario
a la insuficiencia ventricular izquierda o bien estar producido
por malformaciones a nivel del corazón derecho, de tipo obstructivo
o regurgitante.
Existen algunos estudios de gabinete útiles en
la insuficiencia cardíaca. La radiografía de tórax en la incidencia
postero-anterior muestra diversos grados de cardiomegalia y la circulación
pulmonar dependerá de la cardiopatía productora del cuadro congestivo.
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La
característica de los pulsos periféricos, el hipodesarrollo
y la diaforesis con el esfuerzo son datos adicionales al cuadro clínico
de insuficiencia cardíaca izquierda. |