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Cualquiera
que sea la causa, está indicado el tratamiento farmacológico
como etapa inicial, en un intento por controlar el cuadro congestivo.
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Tanto
las cardiopatías con hiperflujo pulmonar como las que tienen oligohemia
pulmonar pueden producir cardiomegalias significativas. Como ejemplos
de las primeras serían la comunicación interventricular o el defecto
septal atrioventricular; de las segundas, la anomalía de Ebstein
y la atresia pulmonar con septum interventricular intacto, entre
otras.
Otros métodos de gabinete como la electrocardiografía,
la ecocardiografía y el cateterismo cardíaco son más importantes
para definir el diagnóstico y la terapéutica, más que para diagnosticar
el cuadro congestivo. La ecocardiografía, al cuantificar la función
miocárdica sistólica y diastólica en sus distintos parámetros, ofrece
datos que valoran la severidad del cuadro congestivo. Comentario
similar podemos hacer del cateterismo cardíaco y de la angiocardiografía.
Alteraciones en el nivel de los electrolitos séricos, la presencia
de albúmina en la orina, la alteración de la velocidad de sedimentación
globular, la anemia, así como alteraciones en los gases sanguíneos
y del pH pueden ser encontradas en distintas etapas del cuadro congestivo.
Cardiopatías que causan insuficiencia cardíaca en la edad pediátrica
Pensamos que agrupar a las cardiopatías de acuerdo a su fisiopatología
es un método adecuado para entender como estas malformaciones congénitas
o adquiridas causan el cuadro congestivo. Como primera etapa, hablaremos
de las cardiopatías congénitas y posteriormente de las adquiridas.
Clásicamente podemos dividir a las cardiopatías
congénitas en aquellas con cianosis, sin cianosis y las enfermedades
del miocardio. Un buen número de cardiopatías congénitas con estas
características son productoras de insuficiencia cardíaca en un
momento de
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su evolución. Cualquiera que sea la causa, está indicado el tratamiento
farmacológico como etapa inicial, en un intento por controlar el
cuadro congestivo. El tratamiento quirúrgico o intervencionista,
sin embargo, es la terapéutica definitiva en la mayor parte de las
cardiopatías congénitas productoras de insuficiencia cardíaca.
Cardiopatías congénitas con cianosis, poca cardiomegalia y oligohemia
pulmonar
Dentro del grupo de las cardiopatías congénitas con cianosis, poca
cardiomegalia y oligohemia pulmonar podemos mencionar la tetralogía
de Fallot, la atresia pulmonar con comunicación interventricular
y la atresia tricuspídea.
Tetralogía de Fallot
Esta malformación habitualmente no produce insuficiencia cardíaca
cuando existe como una anomalía aislada o cuando la comunicación
interventricular es amplia. Observamos insuficiencia cardíaca derecha
en la infancia o en la adolescencia en aquellos niños que tienen
coartación de la aorta u otra causa que produce elevación de las
resistencias sistémicas asociada a la tetralogía de Fallot. Cuando
la tetralogía de Fallot tiene comunicación interventricular muy
amplia y estenosis pulmonar infundibular de poca importancia evoluciona
con cortocircuito de izquierda a derecha significativo e insuficiencia
cardíaca global. Con el tiempo, se observa estrechez infundibular
progresiva, que al aumentar la obstrucción, reduce el cortocircuito
y mejora el cuadro congestivo. Algunas formas de ausencia congénita
de la válvula pulmonar y comunicación interventricular amplia, además
de evolucionar con insuficiencia respiratoria, pueden presentarse
con insuficiencia cardíaca.
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