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La
dosis terapéutica de la digoxina se sitúa alrededor
de 40% de la dosis tóxica. La dosis de mantenimiento deberá
ser ajustada de acuerdo a la concentración plasmática
y la respuesta al tratamiento. La intoxicación debe prevenirse
valorando la respuesta al tratamiento y utilizando las dosis adecuadas.
Los enfermos que tienen la función cardíaca deteriorada
a consecuencia de daño miocárdico, acidosis o hipoxia,
toleran menos el fármaco.
El uso de agentes inotrópicos catecolamínicos
está indicado en aquellos enfermos con reducción importante
del gasto cardíaco. Su acción básica es la
de estimular los receptores ß1-adrenérgicos localizados
en el miocardio.
Dopamina. La dopamina es un precursor de
la norepinefrina y su efecto inotrópico depende de la estimulación
del receptor ß1-adrenérgico y liberación de
la norepinefrina almacenada en el miocardio. Los estudios en animales
en periodo neonatal sugieren una relativa insensibilidad a los inotrópicos
catecolamínicos; la experiencia clínica sugiere que
la dopamina en dosis entre 3 a 20 µg/kg/min puede aumentar
el gasto cardíaco, posiblemente en parte debido a reducción
en la postcarga. En los humanos, la dopamina parece tener un mayor
efecto en la resistencia sistémica que en la resistencia
vascular pulmonar. A dosis mayores de 20 µg/kg/min, la elevación
de la resistencia sistémica puede limitar el aumento en el
gasto cardíaco. Existen diferentes informes con datos contradictorios
acerca de las propiedades sinérgicas entre la dopamina y
la dobutamina en cuanto a la mejoría en la función
cardíaca. En los neonatos y niños, los efectos en
los receptores dopaminérgicos se producen en dosis que varían
entre 0.5 a 3 µg/kg/min. La amplia gama de los efectos terapéuticos
puede ser atribuible a la proporción de receptores alfa,
beta, dopa y variaciones en la actividad
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de
los receptores, situación relacionada con el grado de maduración
del miocardio del niño. Se presentan también fenómenos
de taquifilaxia o infrarregulación de los receptores en la
práctica clínica. Por vía endovenosa en infusión
continua, la acción renal se obtiene a dosis de 2-3 µg/kg/min,
la acción beta entre 3-10 µg/kg/min y cuando se utiliza
a dosis mayores de 15 µg/kg/min, estimula los receptores alfa,
provocando vasoconstricción periférica.
Dobutamina. La dobutamina, un análogo
sintético de la dopamina, tiene una actividad predominante
sobre receptores ß1, con una actividad débil sobre
receptores ß2, su efecto es mediado a través de liberación
de norepinefrina. Tiene una acción inotrópica menor
que la dopamina. La experiencia con la dobutamina en neonatos y
lactantes ha sido poco consistente; sin embargo, los efectos de
la dobutamina fueron evaluados en neonatos prematuros con inestabilidad
hemodinámica mediante ecocardiografía a dosis de
10 µg/kg/min, demostrándose mejoría en la función
ventricular atribuible a incremento en la contractilidad. Con su
uso se observa reducción de la precarga, de la postcarga,
debido a la disminución de las resistencias sistémicas,
y menor efecto cronotrópico. No produce vasodilatación
renal. La dosis utilizada va de 2-15 µg/kg/min por vía
endovenosa.
Isoproterenol. Es una catecolamina sintética
con efecto predominante ß2 que ocasiona aumento de la frecuencia
cardíaca y mínima disminución de la resistencia
vascular sistémica. Su uso puede estar limitado por el aumento
en el consumo de oxígeno a elevadas frecuencias cardíacas.
Su principal indicación en niños pequeños sería
la presencia de bajo gasto cardíaco en presencia de bajas
frecuencias cardíacas. La dosis por vía endovenosa
es de 0.05 a 0.4 µg/kg/min.
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El
uso de agentes inotrópicos cateco-lamínicos está
indicado en aquellos enfermos con reducción importante del
gasto cardíaco.
La dobutamina, un análogo sintético de la dopamina,
tiene una actividad predominante sobre receptores ß1, con una
actividad débil sobre receptores ß2. |