PAC CARDIO-2 Tomo 6

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Los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina actúan tanto por la reducción de las resistencias vasculares sistémicas, como por el aumento de la capacitancia venosa a consecuencia de su acción venodilatadora.

El tratamiento de las distintas formas de insuficiencia cardíaca requiere de otras medidas terapéuticas.

Otra modalidad terapéutica es el balón de contrapulsación intraaórtica
   Nitroglicerina. Aumenta la capacidad del lecho vascular venoso por venodilatación. Se utiliza por la vía endovenosa a dosis de 1 a 10 µg/kg/min.
   Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina. La acción farmacológica de estos medicamentos se obtiene tanto por la reducción de las resistencias vasculares sistémicas, como por el aumento de la capacitancia venosa a consecuencia de su acción venodilatadora. Están indicados en los casos con bajo gasto cardíaco y con aumento del llenado ventricular, como en aquellos enfermos portadores de importante cortocircuito de izquierda a derecha o de enfermedades del miocardio. El captopril es uno de los más usados y la dosis es de 0.1 a 0.4 mg/kg/día en recién nacidos; de 0.5 a 1 mg/kg/día en lactantes y de 6.2 a 12.5 mg/kg/día en mayores de dos años, divididos en tres tomas.
    Otros vasodilatadores. Existen en el mercado otros vasodilatadores como la hidralacina, que reduce las resistencias vasculares periféricas por vasodilatación arterial (dosis de 0.1 a 0.5 mg/kg/dosis cada seis horas); el prazosín, potente alfa bloqueador (dosis de 25 a 150 µg/kg cada 12 ó 24 horas) y los nitritos, de los que no existe experiencia suficiente en la edad pediátrica, aunque se piensa que tienen acción similar a la nitroglicerina y están indicados en miocardiopatías.

Tratamiento de soporte

El tratamiento de las distintas formas de insuficiencia cardíaca requiere de otras medidas terapéuticas, entre las que debemos destacar: reposo en cama, posición semi-Fowler, el uso del oxígeno, dietas hipercalóricas y bajas en sodio, el control adecuado de las infecciones y de la anemia, entre otras. Estas medidas deben asociarse al tratamiento farmacológico, al cateterismo intervencionista terapéutico o al tratamiento quirúrgico que requiera cada caso en particular.
    Los dispositivos mecánicos de asistencia ventricular, tanto para el ventrículo derecho como el izquierdo, se han usado en el manejo de la insuficiencia cardíaca y en el estado de bajo gasto cardíaco severo, principalmente en el postoperatorio de cardiopatías congénitas. Si bien, la experiencia con estos dispositivos es muy limitada, existen varias ventajas potenciales para utilizar el dispositivo de soporte ventricular izquierdo en el paciente con miocarditis aguda y severa, pero con falla miocárdica potencialmente reversible, ya que reduce la precarga, el estrés de la pared, el requerimiento de apoyo inotrópico y el volumen de fin de diástole, disminuye la presión del atrio izquierdo, lo que conlleva una disminución en la progresión del edema pulmonar y, a la vez, a un menor requerimiento de asistencia ventilatoria y a mejoría en la función del ventrículo derecho. Lo importante es definir el momento adecuado para la instalación de estos dispositivos. En la actualidad estos dispositivos se pueden usar como modalidad terapéutica en el tratamiento de pacientes pediátricos con falla miocárdica potencialmente reversible. La pronta instalación del soporte puede prevenir el desarrollo de falla ventricular y la disfunción orgánica múltiple.
    Otra modalidad terapéutica es el balón de contrapulsación intraaórtica; la experiencia en lactantes y niños es aún más limitada, a causa de cuestiones técnicas y la experiencia necesaria para definir las indicaciones para su uso. Los pacientes con enfermedad de Kawasaki, miocarditis o cardiomiopatía, en estado terminal y en espera de trasplante, pueden beneficiarse con su uso. La decisión de cuando iniciar es difícil y se recomiendan algunos criterios como un índice cardíaco menor de 2 l/min/m2 y gasto urinario bajo, pero la decisión final se basa en que el gasto cardíaco continúe deteriorándose a pesar del máximo tratamiento inotrópico farmacológico.

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