PAC CARDIO-2 Tomo 7

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Las defunciones que suceden después de enviar al paciente a su domicilio varían entre 3.5 a 11.6% de los individuos entre los 66 y 70 años y los mayores de 80 años respectiva-mente.

La incapacidad para realizar ejercicio es un predictor de mortalidad a un año entre 30 a 40% independiente-mente si la causa es de origen cardíaco o extracardíaco.

La rehabilitación en estos casos, cuando es factible, juega un papel fundamental en la vida del individuo.
A pesar de estas aseveraciones, que además han sido criticadas en la literatura médica, continúan utilizándose después del infarto agudo del miocardio.41 Al parecer existen ventajas con los fármacos de últimas generaciones.101
   La mortalidad después del infarto del miocardio en el viejo depende de múltiples variables relacionadas con la disfunción ventricular, la isquemia residual, las arritmias cardíacas, la patología sistémica, etc. Las defunciones que suceden después de enviar al paciente a su domicilio varían entre 3.5 a 11.6% de los individuos entre los 66 y 70 años y los mayores de 80 años respectivamente. La mitad de ellos fallece en los primeros tres meses102 (Fig. 3).
   El riesgo de morir, a un año, puede ser hasta de 50% o más en los enfermos muy viejos con disfunción ventricular grave en los que además también es difícil su inclusión para manejo quirúrgico o intervencionista.103
   La incapacidad para realizar ejercicio es un predictor de mortalidad a un año entre 30 a 40% independientemente si la causa es de origen cardíaco o extracardíaco, a diferencia de 4% de los que pueden realizarlo sin isquemia ni arritmias.104 Se ha señalado un incremento de nuevos eventos cardiovasculares cuando en la prueba de esfuerzo se encuentra depresión del segmento ST, arritmias, respuesta inadecuada de la frecuencia cardíaca o la imposibilidad para realizar más de cinco minutos de actividad física. En contraposición a ésto también se ha publicado que la información obtenida con los estudios en banda sin fin, radionúclidos o mediante el monitoreo de Holter de 24 horas no otorgan un valor agregado a la que se consigue clínicamente en el anciano al año de sucedido el infarto del miocardio (Fig. 4).105
   La dificultad para poder realizar esfuerzo en banda sin fin obliga al empleo de otros procedimientos inductores de isquemia como
el talio-dipiridamol, talio-dobutamina o ecocardiografía-dobutamina. Estos últimos sobre todo deben emplearse en individuos con enfermedad pulmonar obstructiva crónica en quienes el uso de dipiridamol o adenosina tiene una contraindicación relativa. Su lugar como valor predictivo en el viejo después de haber sufrido un infarto del miocardio requiere de más información.
   El realizar o no cateterismo cardíaco con ventriculograma izquierdo y coronariografía a todos los enfermos de esta edad, también es motivo de discusión a pesar de que es innegable la información que se logra con respecto a la función sistólica y diastólica, parámetros hemodinámicos, aspectos angiográficos de la cavidad ventricular, movilidad de la pared y características de la circulación coronaria.106 Es sin duda el hallazgo de enfermedad multivascular lo más frecuente; pero la toma de decisiones y su interpretación pronóstica es problemática ya que al plantear una posible revascularización se incrementa la morbilidad y la mortalidad de eventos cardiovasculares. De ahí que en ausencia de otros datos clínicos es preferible, por el momento, no generalizar el procedimiento e individualizar adecuadamente la toma de decisiones.
   El anciano puede deteriorar su independencia y su calidad de vida al reducirle su capacidad física por razones propias de la edad o por la coexistencia de algún padecimiento. La rehabilitación en estos casos, cuando es factible, juega un papel fundamental en la vida del individuo ya que es posible mejorar su habilidad para realizar esfuerzos y de esta forma recuperar parte de la autoestima. Se ha descrito en la literatura médica que los pacientes incluidos en programas de reeducación reducen su número de internamientos al hospital y evolucionan con menos depresión y menos ansiedad.107-110

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