Es
una complicación frecuente
y de gran impacto en la época actual que incide negativamente
en la calidad de vida de los pacientes y aumenta su morbimortalidad.111
Su prevalencia es de 1% en los individuos entre
los 50 y los 60 años y se incrementa a 10% en los mayores
de 80 años.112
Es la principal causa de admisión (30%) o readmisión
(50%) en los hospitales.113,
114
Un mejor control de los padecimientos cardiológicos,
a largo plazo, ha ocasionado un aumento en la población de
enfermos en tratamiento por insuficiencia cardíaca. La información
que incluye a individuos de cualquier edad en insuficiencia cardíaca,
no refleja en forma adecuada lo que le sucede a los pacientes mayores
de 65 años,115
en quienes además se encuentra mayor morbimortalidad.116,117
La disfunción sistólica relacionada
con sobrecarga de volumen o de presión y/o con la presencia
de daño de la fibra miocárdica es una situación
observada en estos pacientes, sin embargo la disfunción diastólica
juega un papel predominante en ellos ya que en los individuos por
arriba de los 70 años que cursan con disnea es posible demostrar
una fracción de expulsión normal con trastornos de
grado variable en la fase de llenado ventricular.118,119
La enfermedad arterial coronaria, como causa principal
de enfermedad, es determinante en la disfunción diastólica
del viejo con alteraciones en la fibra miocárdica y de las
cavidades. La presencia de material amiloide relacionado con la
edad agrava aún más esta fase del ciclo cardíaco.
Los eventos isquémicos agudos pueden ocasionar elevación
súbita de la presión de llenado ventricular izquierdo
y de la presión venocapilar pulmonar con manifestaciones
que van desde la disnea de esfuerzo hasta el edema agudo pulmonar.
La coexistencia de fibrilación auricular con pérdida
de la participación auricular izquierda en el llenado ventricular,
facilita aún más la posibilidad
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de
congestión pulmonar.120
Manifestaciones tales como cansancio, fatiga,
anorexia, meteorismo, somnolencia, confusión, desorientación
y otros aspectos de deterioro cerebral pueden ser la expresión
de falla ventricular en el viejo. Más aún si se asocia
algún grado de azoemia por deterioro en la filtración
renal y gasto cardíaco disminuido.
La evaluación clínica y el estudio
ecocardiográfico121
de estos casos permiten un manejo racional.118
La participación multifactorial como causante de la disfunción
ventricular obliga a descartar factores asociados y coincidentes
como la estenosis aórtica calcificada, la isquemia miocárdica,
la hipertensión arterial sistémica, la disfunción
diastólica asociada, el hipotiroidismo subclínico,
la anemia, etc.
El empleo de diuréticos en el tratamiento de la insuficiencia
cardíaca ha sido cuestionado por décadas debido a
la posibilidad de ocasionar deterioro en el equilibrio entre el
llenado ventricular izquierdo y el volumen latido, que a su vez
determina caída del débito cardíaco, de la
perfusión coronaria, cerebral y renal,118
cambios que son capaces de empeorar las manifestaciones anterógradas
del síndrome. Sin embargo, es innegable la mejoría
que se observa en el paciente con retención de líquidos
y sobre todo con congestión pulmonar.
Con respecto a los digitálicos también
se han planteado aspectos de controversia en cuanto a qué
utilidad pueden tener en presencia de disfunción sistólica
con importante destrucción miofibrilar con áreas extensas
de fibrosis o secundaria a isquemia miocárdica, y por otro
lado la casi nula indicación para su uso si existe disfunción
diastólica, excepto que se asocie a fibrilación auricular
con respuesta ventricular rápida ya que al disminuir la frecuencia
cardíaca y al aumentar el tiempo de llenado diastólico,
permite que esta fase sea más prolongada y por lo tanto que
mejore la función diastólica en ausencia de problemas
graves intrínsecos del músculo cardíaco.
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La
enfermedad arterial coronaria, como causa principal de enfermedad,
es determinante en la disfunción diastólica del viejo
con alteraciones en la fibra miocárdica y de las cavidades.
La presencia de material amiloide relacionado con la edad agrava aún
más esta fase del ciclo cardíaco.
Manifestaciones tales como cansancio, fatiga, anorexia, meteorismo,
somnolencia, confusión, desorientación y otros aspectos
de deterioro cerebral pueden ser la expresión de falla ventricular
en el viejo.
El empleo de diuréticos en el tratamiento de la insuficiencia
cardíaca ha sido cuestionado por décadas. |