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Las
lesiones histológicas son variables pudiéndose encontrar
sólo engrosamiento valvular o bien la lesión clásica
conocida como endocarditis verrucosa de Libman-Sacks.
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No obstante, en la práctica diaria se hace el diagnóstico por exploración
física recurriendo a métodos complementarios de diagnóstico tales
como el Eco Doppler o estudios de medicina nuclear con isótopos
radiactivos que pueden ser de gran valor. Vale la pena recordar
que algunas situaciones clínicas como la sepsis, el hipertiroidismo
o la anemia grave pueden simular una miocarditis lúpica.
ENDOCARDIO Y VÁLVULAS CARDÍACAS
La afección del endocardio en LEG es bien conocida. Antes del advenimiento
del Eco había gran discrepancia entre los hallazgos en las autopsias
de la clásica endocarditis de Libman-Sacks y los datos clínicos.2,11
Hoy en día, debido por una parte a las nuevas técnicas de
Eco transesofágico más sensibles y por otra a la descripción reciente
del síndrome antifosfolípido, se ha analizado de manera muy detallada
la afección endocárdica en los enfermos con LEG. Dependiendo
de los métodos utilizados para su diagnóstico, la frecuencia de
valvulopatía oscila entre 20-74%.12,13
Las lesiones histológicas son variables pudiéndose encontrar sólo
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engrosamiento
valvular o bien la lesión clásica conocida como endocarditis verrucosa
de Libman-Sacks11 (Fig.
2). Es posible que el engrosamiento valvular y la disfunción
no sean mas que una fase residual de la curación de una valvulitis
previa. Cualquier válvula se puede afectar pero predomina la alteración
de la mitral seguida de la válvula aórtica.
Se ha descrito una mayor prevalencia de valvulopatía
en el LEG en presencia de anticuerpos antifosfolípidos.14-16
Ésto ha llevado a investigar el posible papel patogénico de los
AFL en las lesiones endocárdicas. Se ha demostrado la presencia
del anticuerpo anticardiolipina en el subendocardio valvular.17
Sin embargo, también ocurren lesiones valvulares en pacientes con
LEG sin AFL,18 por lo
que otros factores (actividad, empleo de corticoides) deben contribuir
en la lesión endocárdica.
El comportamiento de las lesiones valvulares
es muy variable, ya que puede ser desde asintomáticos hasta llegar
a producir alteraciones hemodinámicas que hagan necesario un recambio
valvular (Fig. 3).
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