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En
el LEG se pueden presentar diversas condiciones clínicas
que en forma secundaria conducen a la hipertensión arterial
pulmonar.
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Mediante estudios de perfusión con talio se ha
encontrado afección en 36% de los pacientes23
y en las autopsias la aterosclerosis coronaria se ha observado hasta
en 45% de los casos.24
De aquí se desprende la importancia que tiene
en el manejo de pacientes con LEG, el prestar atención a la corrección
de todos estos factores de riesgo para cardiopatía isquémica.
ARRITMIAS
Se han descrito trastornos del ritmo hasta en 70% de los casos.25
Es frecuente encontrar taquicardia sinusal durante
etapas de actividad del LEG, que desaparece tras el tratamiento
con corticoides una vez controlado el brote. Sin embargo, en presencia
de taquicardia hay que descartar anemia, sepsis, hipertiroidismo
o disfunción miocárdica.
Con relativa frecuencia también se detectan arritmias
supraventriculares o ventriculares con trastornos de la repolarización
del segmento ST o de la onda T en el curso de pericarditis o miocarditis
lúpicas.
Los trastornos de la conducción con bloqueo A-V o de
rama se observan como consecuencia de la propia enfermedad. En este
sentido, el mejor ejemplo es el bloqueo cardíaco congénito que se
observa en el lupus neonatal y que es debido al paso hacia el feto
de los anticuerpos de la madre, específicamente el anticuerpo anti-Ro/SS-A
y que tiene traducción clínica entre la semana 18 y la semana 24
de la gestación.26 Se
ha documentado claramente el depósito del anti/Ro/SS-A en el tejido
de conducción fetal, con el consiguiente bloqueo cardíaco.27
Aproximadamente de 2 a 5% de madres con anticuerpo anti-Ro/SS-A
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tendrá
un hijo con lupus neonatal (manifestaciones cutáneas, citopenias
o bloqueo cardíaco congénito) independientemente si la madre tiene
una enfermedad reumática (LEG, Sjögren) o es totalmente asintomática
pero presenta dicho anticuerpo.28
La gravedad reside en que 50% de estos niños requerirá marcapaso
en la primera década de la vida, ya que el bloqueo una vez establecido
es irreversible. Si en una mujer embarazada se encuentra el anticuerpo
anti-Ro/SS-A no se indica tratamiento profiláctico. Sin embargo,
se recomienda efectuar electrocardiogramas seriados para descartar
la presencia de bradicardia y bloqueo A-V.
Ya que el bloqueo cardíaco congénito generalmente
se identifica entre la semana 18 y 24 de gestación, es posible la
terapia intrauterina. Dicho tratamiento no está claramente definido
aún, pero existen guías propuestas por expertos que incluyen dexametasona
(que cruza la barrera placentaria y llega al feto) y plasmaféresis
para una remoción rápida de anticuerpos maternos en casos extremos.29
HIPERTENSIÓN ARTERIAL PULMONAR
En el LEG se pueden presentar diversas condiciones clínicas que
en forma secundaria conducen a la hipertensión arterial pulmonar
(HAP). Entre ellas se encuentran la neumonitis lúpica crónica, la
vasculitis pulmonar y la enfermedad tromboembólica pulmonar (Fig.
5). Sin embargo, en ocasiones ocurre HAP sin causa aparente
que se comporta desde el punto de vista clínico, hemodinámico y
pronóstico como la hipertensión arterial pulmonar primaria o idiopática
(Fig. 6).
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