PAC CARDIO-2 Tomo 8

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Estudios posteriores de autopsias han mostrado francas oclusiones trombóticas en la microcirculación y también se ha enfatizado una vasculopatía no inflamatoria caracterizada por trombosis sin datos de infiltrado celular en la pared vascular. Por otra parte, la superficie endocárdica puede ser sitio de formación de trombos en pacientes con anticuerpos antifosfolípidos que conduzcan a afección valvular y a trombos murales intracardíacos. En estas líneas revisaremos cada una de las formas de afección cardíaca en el SAF, con especial énfasis en las dos condiciones que hemos tenido la oportunidad de investigar en los últimos años, la hipertensión arterial pulmonar y la valvulopatía cardíaca.

VALVULOPATÍA

Múltiples estudios han asociado la presencia de valvulopatía cardíaca con anticuerpos anticardiolipina (aCL) tanto en el lupus eritematoso generalizado (LEG)2-4 como en el síndrome antifosfolípido primario (SAFP).5,6 Como ejemplo, Khamashta y col.7 estudiando 132 pacientes con LEG, encontraron valvulopatía mediante ecocardiografía transtorácica (ECOTT) en 30 de ellos (23%) y 22 de estos 30 tenían aCL. De los 102 pacientes sin valvulopatía, 28 presentaron aCL. Galve8 en 23 pacientes con SAFP documentó afección valvular por ECOTT en 32% de los casos.
    Estos estudios motivaron nuestro interés por estudiar la prevalencia de la valvulopatía en nuestro grupo de pacientes con diagnóstico de SAFP.
    El primer estudio lo llevamos a cabo en 1989 cuando contábamos con 16 pacientes con SAFP.9 En el Departamento de Ecocardiografía del INC se evaluó la presencia de valvulopatía mediante ecocardiografía modo M, 2D, Doppler y color en los 16 pacientes con SAFP y los comparamos con los hallazgos de 34 pacientes con LEG, 56 pacientes con cardiopatía reumática inactiva (CRI) y en 25 pacientes con otras cardiopatías predominantemente isquémica
y congénita. A todos los pacientes se les determinó aCL isotipo IgG por ELISA. Nuestros resultados mostraron lo que se describe a continuación.
    En relación a los aCL, los 16 pacientes con SAFP tenían títulos por arriba de 5 DE sobre el nivel de corte. De los pacientes con LEG 17 tuvieron aCL positivo. Para nuestra sorpresa, 13 de los 56 pacientes con CRI y 9 de los 25 con otras cardiopatías presentaron aCL pero a títulos bajos, cerca del nivel de corte.
    El estudio ECOTT mostró valvulopatía en 12/16 pacientes con SAFP, en 6/34 con LEG (3/17 aCL+ y 3/17 aCL-) y en 3/25 con otras cardiopatías (los tres en el grupo aCL-). Por definición 100% de los pacientes con CRI tenían valvulopatía. En el grupo de pacientes con SAFP se afectaron las cuatro válvulas de acuerdo a la siguiente distribución:
  1. Mitral : regurgitación (un caso), doble lesión (dos casos).
  2. Aórtica: regurgitación (2), estenosis (1), doble lesión (1).
  3. Tricúspide: regurgitación (3).
  4. Pulmonar: regurgitación (2), estenosis (2).
    Se afectaron 14 válvulas en total en 12 pacientes ya que dos de ellos presentaron lesión en dos válvulas. Llamó la atención el engrosamiento de las valvas así como la presencia de nódulos en la válvula tricúspide en dos casos. No se detectaron vegetaciones.    Estudiamos la presencia del SAF en los pacientes con CRI y otras cardiopatías que tenían aCL. No encontramos datos clínicos ni de laboratorio que lo apoyaran. Consideramos que el anticuerpo estaba presente pero que no era patogénico en esas condiciones. En ese estudio concluimos que la presencia de valvulopatía en nuestro grupo de pacientes con SAFP era muy elevada (75%) y que el SAFP debía considerarse como otra alternativa diagnóstica ante valvulopatía tradicionalmente catalogada como reumática.
Múltiples estudios han asociado la presencia de valvulopatía cardíaca con anticuerpos anticardiolipina tanto en el lupus eritematoso generalizado como en el síndrome antifosfolípido primario.

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