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La
enfermedad trombo-embólica pulmonar es una manifestación
frecuente del SAF.
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Tratamiento
Sea cual fuere la patogénesis de la lesión valvular en SAF, estos
pacientes tienen una gran tendencia a presentar eventos trombóticos
arteriales especialmente en el sistema nervioso central. Por esta
razón, se debe considerar tratamiento antitrombótico o anticoagulante
en pacientes con SAF y vegetaciones valvulares aún si no han ocurrido
eventos trombóticos. Se ha documentado la resolución de las vegetaciones
(por Eco) en un paciente con SAFP bajo tratamiento anticoagulante.15
Sin embargo, recientemente estudiamos 29 pacientes con SAFP mediante
Eco transesofágico (ETE) antes del inicio del tratamiento anticoagulante
y en 13 casos un año después del inicio de la anticoagulación.16
En el ETE inicial se demostraron lesiones valvulares en 75.9% de
los casos. En los ETE realizados un año después del inicio del tratamiento
anticoagulante en 13 pacientes, no hubo modificación en las lesiones
valvulares en 6 casos (46.2%) y aparecieron nuevas lesiones en los
7 restantes (53.8%).
Recientemente se ha informado una respuesta dramática
desde el punto de vista clínico y hemodinámico al utilizar prednisona
en cuatro pacientes con valvulopatía y probable SAFP.17
Sin embargo, no hay consenso en el empleo de corticoides ya que
algunos investigadores no sólo consideran que no son beneficiosos
sino que pueden facilitar el daño valvular.18
También existen casos aislados en donde se han
usado con éxito aspirina, tratamientos inmunosupresores y plasmaféresis
aunados a diuréticos y se ha obtenido disminución de la sobrecarga
de volumen. Algunos casos requieren recambio valvular que puede
ser con prótesis mecánica o biológica. Recientemente se documentó
la recurrencia de las vegetaciones en una prótesis biológica.19
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ENDOCARDITIS
DE LIBMANSACKS, VALVULITIS LÚPICA Y VALVULOPATÍA DEL
SAFP
En 1924, Libman y Sacks en un estudio de cuatro autopsias de pacientes
con una enfermedad generalizada, muy probablemente LEG, describieron
una “endocarditis verrucosa atípica”, que desde entonces se ha ligado
al LEG y que se conoce como “endocarditis de Libman-Sacks”.20
En esa descripción, se habla de las vegetaciones, que mostraban
infiltrado inflamatorio predominantemente de polimorfonucleares.
Estos hallazgos que enfatizan la naturaleza inflamatoria de esta
endocarditis, la hacen diferente de la valvulopatía del SAFP en
donde no existe inflamación. Entonces, para llegar a una terminología
satisfactoria, nosotros proponemos llamar “valvulopatía del SAFP”
a la valvulopatía no inflamatoria que se observa en pacientes con
SAFP, “valvulopatía del lupus” a las lesiones valvulares no verrucosas
que se observan en pacientes con LEG y “endocarditis de Libman-Sacks”
a la lesión verrucosa, inflamatoria que se observa en pacientes
con LEG y que fue lo que describieron Libman y Sacks. Esta diferenciación,
mas allá de las consideraciones morfológicas, puede tener implicaciones
terapéuticas importantes.
Desde luego pueden existir casos combinados (LEG
+ SAF) y casos de LEG o de SAFP con valvulopatía inducida por drogas,
por infección o la endocarditis marántica. De hecho, la endocarditis
marántica es la lesión valvular que se asemeja más a la valvulopatía
del SAFP.
HIPERTENSIÓN ARTERIAL PULMONAR
En pacientes con SAF puede ocurrir hipertensión arterial pulmonar
secundaria a embolismo pulmonar recurrente21,22
o a microtrombosis de los vasos pulmonares.23,24
La enfermedad tromboembólica pulmonar es una manifestación frecuente
del SAF. Sin embargo, la hipertensión pulmonar tromboembólica crónica
(HPTC) es una entidad poco común.
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